
Hasta hace poco, la única opción para comunicarse con otras personas era realizar una llamada, pero el avance tecnológico ha permitido desarrollar métodos alternativos de contacto. Por ello, en la actualidad se envían muchos más mensajes que se realizan llamadas, aunque estas últimas continúan siendo muy comunes.
Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería ofrecen múltiples ventajas: primero, la rapidez y facilidad para enviar mensajes; además, no es necesario que el receptor esté disponible en ese instante. También, recibir un mensaje brinda un mayor margen para pensar y preparar la respuesta.
Sin embargo, está claro que si se busca una solución inmediata y directa, las llamadas siguen siendo el medio preferido. Por esta razón, en los últimos años han surgido dos tipos de usuarios: quienes prefieren hablar por teléfono y quienes optan por comunicarse exclusivamente mediante mensajes.
A estos segundos se les tiende a etiquetar como antisociales, bajo la idea de que “se esconden detrás de una pantalla” al hablar; no obstante, los psicólogos afirman que esto no es necesariamente cierto, sino que este hábito está vinculado a la preferencia por la comunicación asíncrona.
Esta modalidad representa una estrategia de autopreservación cognitiva, es decir, un método para proteger la claridad del pensamiento frente a las demandas que exige la comunicación verbal inmediata. Los mensajes permiten ser leídos en cualquier momento, pueden editarse antes de enviarlos y no tienen un límite temporal como en las conversaciones en vivo.
Eso sí, los psicólogos indican que esta preferencia comunicativa está relacionada con la personalidad: extrovertidos prefieren llamadas, mientras que introvertidos eligen mensajes, ya que para estos últimos una llamada suele implicar un esfuerzo mayor.
No obstante, esto no implica que comunicar mediante mensajes sea menos profundo que por llamada, sino que en ocasiones puede ser más significativo, porque al requerir más tiempo para reflexionar, se facilita a la otra persona expresar con mayor precisión y claridad lo que realmente quiere transmitir.

