El inglés factura una suma considerable por su participación en diversos anuncios de marcas reconocidas.
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Una de las novedades más significativas —y también polémicas— de este Mundial 2026, que está rompiendo récords tanto en asistencia como en ingresos, ha sido la introducción de pausas obligatorias para hidratarse en ambas mitades de los encuentros.
Desde el comienzo del torneo, esta normativa ha generado un intenso debate. Aunque estas interrupciones son frecuentes en el deporte estadounidense, resultan poco habituales en el fútbol a nivel internacional.
Más allá de su función deportiva, estas pausas se han convertido en un espectáculo dentro de los estadios, además de constituir una fuente lucrativa para las cadenas televisivas.
Diversas investigaciones señalan que los ingresos por publicidad durante los casi tres minutos que duran cada una de estas interrupciones podrían alcanzar cifras históricas. Y en este sector destaca un nombre sobre los demás.
Se trata de David Beckham, propietario del Inter de Miami y recientemente listado entre los milmillonarios en la Sunday Times Rich List 2026.
David Beckham, durante un evento.
El exfutbolista inglés se ha convertido en uno de los máximos beneficiados financieros de esta nueva realidad, gracias a su implicación en campañas publicitarias de algunas de las marcas líderes a nivel mundial.
Reconocido desde hace años como uno de los referentes en marketing deportivo, Beckham aparece en anuncios de compañías tales como Pepsi, McDonald’s, Lay’s, Stella Artois, Home Depot, Bank of America, Verizon y Adidas.
Todas estas marcas han aprovechado la visibilidad del Mundial para posicionar sus campañas en los espacios publicitarios altamente demandados que ofrecen las pausas para hidratación.
Una auténtica generadora de ingresos
El Daily Mail consultó al profesor Patrick Rishe, director del programa de Negocios Deportivos en la Universidad de Washington, con el fin de evaluar el impacto económico de esta tendencia.
Su opinión fue clara: «Obtiene alrededor de 25 millones de dólares (22 millones de euros) únicamente gracias a estos anuncios durante el Mundial. Esto demuestra su fama global, su enorme atractivo comercial y el alcance universal de su popularidad».
El especialista profundizó en las causas de este éxito: «Es una de las pocas figuras deportivas internacionales capaces de atraer a un abanico tan variado de marcas. Representa un icono del marketing global, es reconocible inmediatamente, un caballero y una persona íntegra».
Por otro lado, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, justificó la implementación de las pausas para hidratar a partir de la necesidad de proteger a los futbolistas frente a las altas temperaturas.
«El motivo principal es el calor, pero también hay que considerar que en una competición como la Copa Mundial, que dura 39 días y donde algunos equipos pueden llegar a disputar ocho partidos, contar con un momento para descansar resulta fundamental», explicó.
Infantino además negó que la FIFA obtenga ingresos económicos adicionales por estas interrupciones. «No hay ingresos extra para la FIFA, ya que todos los acuerdos comerciales se cerraron con mucha anticipación», aseguró.
Asimismo, recalcó que esta medida responde a criterios deportivos: «Lo que nos preocupa más es asegurar que todos los equipos, en cada enfrentamiento, compitan en condiciones equitativas».

