FIFA modifica el trofeo MVP para respetar a los musulmanes y elimina el logo de la cerveza patrocinadora del Mundial

Salah celebra el gol marcado en la victoria ante Nueva Zelanda. El patrocinio de la marca Ultra tampoco estará presente en el galardón si éste recae en un futbolista menor de edad.

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La FIFA se ha visto en la necesidad de modificar uno de los símbolos más reconocidos en cada encuentro del Mundial: el trofeo que distingue al MVP (mejor futbolista del partido).

La entidad ha establecido una excepción para dos grupos muy específicos: los futbolistas musulmanes que lo soliciten y los jugadores menores de edad.

Esto se debe a que el premio está patrocinado y creado por Michelob Ultra, una marca de cerveza que forma parte del grupo oficial de patrocinadores del campeonato.

Al tratarse de una bebida alcohólica, la FIFA ha decidido eliminar toda referencia comercial a esta marca en esos casos.

Así, tanto el logotipo grabado en el trofeo como la publicidad en el photocall donde posan los premiados desaparecen, mostrando un diseño neutral que evita conflictos con las creencias religiosas de los jugadores o con las normativas que protegen a los menores frente a la publicidad de alcohol.

La elección del mejor jugador del partido se realiza mediante votación popular a través de los canales oficiales de FIFA.

El caso de Salah

Este premio no lleva asociado ningún incentivo económico y tiene un carácter puramente honorífico, aunque se ha convertido en uno de los momentos más capturados y difundidos de cada jornada, ya que el jugador premiado posa con el trofeo justo después del partido.

La adaptación del galardón cobró especial relevancia cuando Mohamed Salah fue elegido MVP. El delantero egipcio, cuya fe islámica es parte fundamental de su imagen pública y que acostumbra a celebrar sus goles y finalizar los partidos realizando una postración en señal de gratitud, recibió una versión del trofeo sin la marca de cerveza.

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La iniciativa busca respetar la convicción de aquellos jugadores que consideran inapropiado publicitar una bebida alcohólica.

En esta edición del Mundial, un gran número de futbolistas musulmanes participan, tanto en selecciones donde el islam es mayoría como en combinados nacionales con fuerte tradición futbolística.

Países como Uzbekistán, Irán, Jordania, Qatar, Arabia Saudí, Irak, Turquía, Bosnia y Herzegovina, Marruecos, Túnez, Argelia, Senegal o Egipto cuentan con plantillas compuestas mayoritariamente por futbolistas que profesan esta fe.

Además, numerosas figuras se reparten entre otros equipos como Francia, Inglaterra, Alemania, Bélgica o España, destacando la presencia de Lamine Yamal.

La diversidad religiosa es cada vez más visible en el ámbito futbolístico internacional. En los grandes torneos, es habitual observar a jugadores musulmanes orando antes o después de los partidos, realizando la postración (*sujud*) tras anotar o guardando el ayuno del Ramadán cuando coincide con el calendario competitivo.

Similarmente, numerosos jugadores cristianos suelen santiguarse antes de salir al campo, mirar al cielo luego de un gol o formar círculos de oración con sus compañeros al final de los encuentros.

Cambios en el protocolo

Aunque el cristianismo sigue siendo la religión predominante entre los participantes, el Mundial se ha transformado en un escenario de coexistencia entre diferentes creencias.

No es extraño ver a jugadores de selecciones rivales compartiendo un momento de oración tras un partido o intercambiando gestos de respeto hacia las convicciones del adversario, una imagen que trasciende lo puramente deportivo.

Sin renunciar a los acuerdos de patrocinio que financian el torneo, la organización ha optado por implementar pequeñas modificaciones protocolarias que permitan armonizar los intereses comerciales con el respeto hacia las creencias personales de los protagonistas.

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