España enfrenta un nuevo desafío: De la Fuente mantiene su estrategia contra Arabia pero fortalece el equipo

Lamine Yamal y Luis de la Fuente, sobre la afición de Arabia Saudí La Selección, después del empate frente a Cabo Verde, no puede permitirse otro resultado que no sea la victoria en la segunda jornada.

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El empate ante Cabo Verde brindó una imagen inesperada y una duda incómoda: ¿y si España tiene dificultades para superar defensas cerradas?

No es una cuestión nueva, pero el estreno en el Mundial ha convertido ese interrogante en urgente. 27 disparos, más de dos goles esperados (2,29 xG) y un marcador vacío. Un muro bajo que la Selección no logró franquear. Ahora enfrente hay otro rival, más organizado y con mayor experiencia en resistir y contraatacar.

Arabia Saudí se enfrenta este domingo (18:00 hora peninsular) en Atlanta con un planteamiento similar al que ya empleó frente a Uruguay: bloque compacto, presión selectiva y un Salem Al-Dawsari afilado en la banda. España tiene el problema, posee una solución parcial y debe ganar. Porque no hacerlo complicaría el objetivo de quedar primera y caer representaría un desastre.

Luis de la Fuente fue contundente tras el debut. «Faltó precisión, ritmo, frescura e intensidad en los pases», admitió en El Partidazo de COPE. Además, adelantó que «el siguiente partido, que será muy similar, se abordará de otra manera». Añadió también que no cambiaría ni un ápice su estrategia.

Estas tres declaraciones juntas condensan lo que sucederá este domingo: ajustes en los jugadores, confianza plena en el sistema. El 4-3-3 mantiene su estructura, aunque incorpora al menos dos novedades que modifican la interpretación del equipo.

Fuente: Opta

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La más significativa es la inclusión de Lamine Yamal desde el inicio en la banda derecha. En el estreno ante Cabo Verde, España jugó sin sus dos extremos habituales —Lamine y Nico Williams— y el sistema perdió capacidad de ataque por las bandas.

Gavi, actuando como extremo izquierdo, fue el ejemplo claro del problema: un mediocampista central, orientado a asociarse, al que se le exigió profundidad y desborde en una situación que no le favorece.

Frente a una defensa cerrada, es básico que alguien corra detrás de la línea defensiva, la estire y la abra. Eso no encaja con Gavi. Por su parte, Ferran Torres en la derecha tampoco halló espacios. El diagnóstico quedó claro.

El otro cambio señalado es la entrada de Dani Olmo en el once —reemplazando a Gavi—, con la posibilidad de que Pedro Porro ocupe el lateral derecho en lugar de Marcos Llorente. Son ajustes, no una transformación completa.

La alineación probable de España contra Arabia Saudí

La alineación probable de España contra Arabia Saudí

Rodri sigue siendo el ancla del equipo. Pedri, cuya ubicación en el campo fue demasiado avanzada ante Cabo Verde, debe recuperar su posición habitual junto al pivote del City: desde ahí realiza pases que rompen líneas y transforma la posesión en peligro efectivo.

La pareja de centrales Laporte-Cubarsí permanece sin cambios. De la Fuente confía en lo que ha consolidado. Los resultados durante los últimos tres años respaldan esa confianza: España suma ya 32 partidos consecutivos sin perder.

Un rival compacto

El inconveniente reside en que Arabia Saudí domina muy bien su fórmula. El técnico griego Georgios Donis, sucesor de Hervé Renard, ha montado un conjunto que defiende con el mismo ADN que utilizó para eliminar a Argentina en Qatar 2022: dos líneas de cuatro muy juntas y compactas, que se transforman en un 4-5-1 cuando el contrario tiene el balón.

Los mediocampistas interiores se desplazan rápidamente hacia el lado del balón para cerrar las vías centrales de pase, el equipo se repliega y aguarda. No hay un intento constante de robo en campo propio, sino una gestión cuidadosa de los tiempos.

Cuando España retrocede el balón o lo mueve lateralmente durante demasiado tiempo, Arabia activa una presión selectiva que busca recuperar el balón en zonas adelantadas para lanzar el contraataque antes de que el rival se reorganice.

La alineación de Arabia Saudí en el debut del Mundial contra Uruguay.

La alineación de Arabia Saudí en el debut del Mundial contra Uruguay. Reuters

Y para esa transición cuentan con Salem Al-Dawsari. Con 34 años y galardonado con el premio al Mejor Jugador de la AFC en 2025, el capitán del Al-Hilal participa en su tercer Mundial como el único jugador saudí capaz de resolver individualmente una situación peligrosa.

Actúa por la izquierda con libertad para internarse hacia el centro, atrae marcas constantes que liberan la banda derecha para las incorporaciones de Saud Abdulhamid, quien tras cada pérdida puede generar un carril propicio para rápidos cambios de ritmo, y posee un instinto goleador en tiros desde media distancia o remates en el segundo palo.

Es la amenaza que la Selección no puede dejar pasar por alto: puede no estar presente durante todo el partido, pero en los 10-15 minutos que aparezca podría definir el encuentro.

La vulnerabilidad defensiva española en las transiciones es conocida. El esquema de De la Fuente implica que los laterales suban mucho, generando superioridad en ataque, pero dejando un espacio considerable cuando el adversario recupera el balón.

Fuente: Opta

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Rodri asume parte de esta responsabilidad, aunque no puede tapar todos los espacios. Arabia Saudí, con escasa creatividad posicional —la generación de oportunidades ante una defensa organizada sigue siendo su mayor desafío— pero con gran velocidad en las bandas al contraataque, puede aprovechar esa brecha si España no controla adecuadamente las pérdidas.

En el partido frente a Cabo Verde no fue sancionada por esta debilidad porque el rival no contaba con un ataque potente. Contra los saudíes, no habrá tanto margen de error.

El encuentro, en su esencia, se configurará como una carrera entre la paciencia española para derribar el muro y la disciplina de Arabia Saudí para resistir y castigar la primera equivocación.

Si España no anota antes del último cuarto de hora, la presión del entorno, la necesidad de ganar y la resistencia de un adversario que lleva años preparando situaciones así podrían cambiar el curso del partido. De la Fuente es consciente de ello.

Por eso Lamine Yamal aparece en el once inicial, por eso Dani Olmo puede aportar verticalidad en el medio, por eso desde Chattanooga llega un mensaje de autocrítica y no de alarma. El plan no varía. Pero ahora debe resultar efectivo.

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