Un análisis de Ember estima en 10 euros al mes el ahorro para cada hogar español desde el inicio del conflicto gracias al desacoplamiento entre el precio del gas y la factura eléctrica
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este miércoles en el Congreso su plan de impulsar con mayor rapidez la expansión de las energías renovables en España a través de un decreto ley destinado a mitigar las repercusiones económicas del conflicto en Irán (Congreso)
Durante los primeros cinco meses de 2026, el gas solo determinó el precio de la electricidad en España un 9% de las horas, en contraste con el 52% registrado en 2021. Esta diferencia, fruto de años de crecimiento de la energía eólica y solar, ha sido suficiente para que las familias españolas eviten el impacto de la crisis energética causada por la guerra en Oriente Medio, según un estudio publicado este martes por Ember, un ‘think tank’ independiente especializado en energía.
El informe de Ember se presenta en un período de alta tensión en los mercados energéticos europeos. A partir de finales de febrero de 2026, cuando estalló el conflicto entre EEUU, Israel e Irán, el precio del gas en Europa aumentó hasta en un 75%, constituyendo el mayor shock energético desde la invasión rusa a Ucrania. El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro global de petróleo, se mantiene prácticamente bloqueado a mediados de junio a pesar de un acuerdo diplomático que podría facilitar su reapertura.
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En este escenario, España ha tomado un rumbo distinto al resto de Europa. El incremento del 37% en la producción eólica y solar entre 2021 y 2025 ha roto la histórica correlación entre el coste del gas y el de la electricidad en el mercado ibérico. Cuando las energías renovables cubren la mayor parte de la demanda, el gas (que es el generador más caro y fija el precio general en los mercados europeos) opera durante menos horas, reduciendo su influencia en la factura eléctrica. “El crecimiento de la eólica y la solar funciona como un escudo frente al impacto de la volatilidad global en los precios”, señala Chris Rosslowe, analista sénior de Ember y autor del informe. “Mientras los precios del gas se disparan, las renovables ayudan a contener el coste de la electricidad para hogares y empresas españolas”, agrega.
El BCE destaca un efecto “moderado” en los precios
El Banco Central Europeo (BCE) reafirmó esta conclusión en un análisis publicado el 3 de junio. Según su estudio, mientras durante la crisis de 2021-22 los precios mayoristas de electricidad seguían muy de cerca al gas, la respuesta desde el inicio de la guerra en Oriente Medio “ha sido bastante más moderada” gracias al papel amortiguador de las energías renovables en los países que han avanzado más en la transición.
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El contraste entre países queda claro al comparar España con Italia. En marzo de 2026, la electricidad costó 42 euros por megavatio hora (MWh) en el mercado ibérico, frente a los 143 euros/MWh en Italia, es decir tres veces más. En Italia, el gas fija el precio de la electricidad el 75% de las horas. En mayo, Italia y el Reino Unido registraron costos entre 119 y 120 euros/MWh, en tanto que España y Francia promediaron 52 euros/MWh. Durante los primeros cuatro meses de 2026, España y Portugal estuvieron entre los tres países con la electricidad más económica de la Unión Europea (UE).
Hasta 18 euros menos en la factura
Los cálculos de Ember indican que un hogar tipo bajo la tarifa regulada gasta 10 euros menos por mes (un 19% menos) en comparación con lo que pagaría si el precio de la electricidad siguiera tan vinculado al gas como en 2021. A este ahorro se suman los 8 euros mensuales proporcionados por las reducciones fiscales temporales aprobadas por el Gobierno español entre marzo y mayo de 2026, que llevaron la factura regulada en abril a niveles mínimos no vistos desde antes de la crisis de 2021-2024.
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El paquete de medidas anticrisis, aprobado en marzo mediante Real Decreto-ley, superó los 5.000 millones de euros e incluyó la disminución del IVA en gasolina y diésel del 21% al 10%, lo que supuso un ahorro de hasta 16 euros en un depósito de 55 litros, deducciones de hasta el 15% en IRPF para la compra de vehículos eléctricos enchufables y bonificaciones de hasta el 95% en la instalación de paneles solares. El Climate Action Tracker (CAT) identificó a España como uno de los pocos países que logró combinar alivio inmediato al consumidor e incentivos para la electrificación frente a la crisis energética.
A pesar de estos avances, España continúa importando el 71% de su energía primaria en forma de combustibles fósiles, superando la media europea del 57%. “Varias crisis impulsaron a España a acelerar su transición energética, y ahora los consumidores comienzan a notar los beneficios”, señala Rosslowe. “La electrificación será el siguiente paso para reforzar la seguridad energética y proteger la economía española de futuras variaciones en los precios”, concluye.
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