La oposición considera que la legislatura seguirá vigente pese a la imputación de Sánchez y no prevé elecciones este año

Los integrantes del Ejecutivo opinan que la moción de censura ha sido el «último enredo» de Feijóo, que les ha servido para conseguir cierto respiro.

El presidente Pedro Sánchez, el vicepresidente Carlos Cuerpo y diputados socialistas, en elCongreso.

La caída de San Pablo del caballo durante su conversión es una de las imágenes religiosas más arraigadas en la cultura popular. No obstante, aunque esta escena fue inmortalizada por maestros como Miguel Ángel o Caravaggio, especialistas y estudiosos de las Sagradas Escrituras aseguran que nunca ocurrió de esa forma. Aun así, dio pie a la expresión «caerse del caballo». Y eso es exactamente lo que experimentan muchos en el Congreso. La visita del Papa representa una «tregua emocional», según un socialista, en medio del torbellino provocado por las investigaciones por presunta corrupción. Al mismo tiempo, marca la conversión de quienes desean y reclaman el fin anticipado del Gobierno de Pedro Sánchez. «La legislatura resiste incluso con una imputación [de Pedro Sánchez]», comenta un líder político destacado, usando este ejemplo extremo para expresar su poca confianza en un adelanto electoral o en una moción de censura.

En estos días, los miembros del Gobierno prefieren mantener silencio ante la visita a España de León XIV. Este evento les otorga un breve respiro en un contexto donde las investigaciones judiciales cercan al PSOE y al Ejecutivo. Buscan que nada desvíe la atención, conscientes de que se aproxima una semana complicada y exigente: la convocatoria de Begoña Gómez para una audiencia preliminar en un posible juicio con jurado; la declaración ante el juez del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la cercana sentencia del caso mascarillas. «Lo relevante estos días es el Papa y su mensaje», afirman en el Gobierno. Este lunes, además de ministros, presidentes autonómicos, diputados y senadores, se reunieron también cargos como la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, quien está en el centro de atención tras reconocer que se reunió con Leire Díez, figura clave del PSOE, algo que antes se había negado.

Son jornadas de pausa, pero en esa calma también hay espacio para el análisis político. Se concluye que la vida política española está ya inmersa en la precampaña, aunque nadie prevea elecciones anticipadas. «Sánchez modifica su discurso semanalmente para mantenerse». Las notas y agendas de Leire Díez, con apuntes como «reunión con P. S», fueron tema de conversación. Desde La Moncloa refutan que el jefe del Ejecutivo haya mantenido alguna reunión. Por el contrario, aseguran que no existe razón para convocarlo ni siquiera como testigo en la causa que indaga sobre las supuestas cloacas del PSOE, pues «no hay prueba ni indicio contra el presidente». Mantienen que «queda demostrado que no hay ninguna vinculación». Sin embargo, en un escenario impredecible, si fuera llamado a declarar como testigo o incluso imputado, los partidos de la oposición coinciden en que ni en tal caso creen que se convocarían elecciones.

Los miembros del Ejecutivo consideran que la moción de censura ha sido el «último enredo» de Alberto Núñez Feijóo, que les ha proporcionado un cierto respiro en su momento más delicado. «No cuenta con los votos para una moción»; «Esa moción jamás se llevará a cabo». Diputados del PP y Vox admiten que este asunto no termina de impactar a la ciudadanía, genera cierto «cansancio» y dificulta abordar otras temáticas que sí les permitirían conectar mejor o poner el foco en la corrupción.

En La Moncloa muestran satisfacción tanto por el desarrollo de la visita de León XIV como por los mensajes que el pontífice ha transmitido, especialmente con el discurso que pronunció en el Congreso. «Se expresa por sí solo»; «Impresionante»; «Valiente»; «Humanista»; «Un respaldo a las políticas del Gobierno»; «El discurso del Papa es completamente congruente, absolutamente coherente con la postura del Gobierno»… Así valoran algunos ministros. «La derecha y la ultraderecha han recibido duro golpe». «El Papa es nuestro», resumía un socialista.

Sánchez se reunió ayer con León XIV en la Nunciatura Apostólica y le entregó un bonsái de olivo español de 13 años, considerado «símbolo universal de la paz». Ambos líderes conversaron sobre prioridades comunes: la cooperación en migración y el compromiso con la paz y estabilidad internacional.

No obstante, no todo fueron palabras de apoyo. León XIV realizó un contundente alegato a favor de la vida, enviando un mensaje claro contra el aborto y la eutanasia, aunque sin mencionarlos de forma explícita. «Toda vida humana debe ser reconocida y protegida desde su concepción hasta su muerte natural», afirmó, lo que supone una crítica directa a ciertas políticas impulsadas por el Gobierno. «Algunas cosas nos gustaron y otras no», admitieron varios miembros del PSOE y Sumar tras escuchar al Papa. «Me agradó la parte en la que criticó el rearme y defendió la dignidad de los migrantes; otras, no», señalaba un diputado de la coalición. «Eché en falta que abordara temas concretos como Gaza», expresaba otro. «Lanzó varios mensajes contrarios al Gobierno, como sobre aborto, eutanasia o educación», apuntó un dirigente de la oposición. «Aquí depende de quién se sienta aludido».

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