Marc Cucurella, de 27 años, expresa: «Es fundamental comprender a un hijo con autismo; me duele profundamente verlo sufrir»

Cucurella, durante el partido frente a Francia. El defensa de la selección española abordó los desafíos cotidianos que enfrenta junto a su pareja.

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El futbolista internacional Marc Cucurella, actual defensa del Chelsea, se mostró abierto para dar visibilidad a una situación que impacta directamente en su familia: el Trastorno del Espectro Autista (TEA).

El lateral catalán se ha convertido en un portavoz clave para miles de hogares al emocionarse públicamente en una de sus entrevistas más personales y sinceras hasta ahora. La emotiva conversación tuvo lugar en septiembre de 2025 en Informativos Telecinco y fue conducida por el joven divulgador Pau Brunet, quien también vive con la condición de autismo.

Durante la entrevista, Cucurella dejó a un lado el fútbol para profundizar en los desafíos diarios que comparte con su pareja, Claudia Rodríguez, en la educación de su hijo mayor, Mateo. Con la voz quebrada por la emoción, el futbolista pronunció una frase que ha tenido gran repercusión en la sociedad: «Cuando tienes un hijo autista, debes aprender a comprenderlo. Sufro al ver que está mal».

Estas palabras reflejan no solo el amor profundo hacia su hijo mayor, sino también la vulnerabilidad y la sensibilidad que siente cualquier padre ante las dificultades comunicativas que plantea esta condición. «Es un tema que me afecta mucho y me cuesta porque a veces no sé cómo asistirle», reconoció con total sinceridad.

A lo largo de la charla, Cucurella detalló cómo detectaron las primeras señales del TEA y de qué manera se ha transformado la dinámica familiar. Comentó que al principio fue complejo obtener un diagnóstico, pues Mateo «fue y sigue siendo un niño muy afectuoso», lo que contradecía los estereotipos habituales.

Cucurella, con la Eurocopa en las manos.

Cucurella, con la Eurocopa en las manos. REUTERS

No obstante, la dificultad frente a los cambios de rutina representó un gran reto en sus primeros años. «A Mateo le resultaba extremadamente complicado entrar en casas desconocidas; se bloqueaba ante cualquier entorno nuevo», recordó el jugador en una entrevista para La Voz de Galicia, ejemplificando las dificultades de adaptación propias de las personas con TEA.

Pese a los momentos complejos, el defensa resaltó la lección de empatía y cohesión que esta experiencia ha aportado a su hogar. Valoró el papel esencial de sus otros dos hijos pequeños, Río y Bella, quienes han desarrollado una sensibilidad especial para relacionarse de manera natural con su hermano mayor.

«Cuando Mateo está alterado, su hermano Río le canta porque sabe que la música es el único recurso que lo tranquiliza», confesó Cucurella visiblemente emocionado. Con este relato, el deportista no solo humaniza la figura de una estrella del deporte, sino que también envía un mensaje crucial sobre la importancia de crear un entorno social más empático, comprensivo y adaptado para apoyar a quienes conviven con autismo.

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