María Jesús Montero opta por ser senadora andaluza mientras asume la portavocía parlamentaria con enfoque en Madrid

Pedro Sánchez y María Jesús Montero. Las claves

María Jesús Montero asumirá la portavocía del PSOE andaluz en el Parlamento y, muy probablemente, también será senadora por designación autonómica.

Montero contará con María Márquez y Ángeles Férriz como sus portavoces adjuntas dentro del Parlamento andaluz.

Ser designada senadora le permitiría a Montero conservar el aforamiento ante el Tribunal Supremo.

Su nombramiento en la Cámara Alta es compatible con su escaño en el Parlamento andaluz, tal como sucedió con Juan Espadas.

María Jesús Montero ocupará la portavocía del PSOE andaluz en el Parlamento, aunque manteniendo un vínculo directo con Madrid. La dirigente socialista será probablemente senadora por designación autonómica.

La información sobre la portavocía fue difundida por el partido en un comunicado el miércoles por la tarde, tras la reunión de la Comisión Ejecutiva Regional de la federación socialista andaluza celebrada en la sede del partido en Sevilla.

Como portavoces adjuntas, estarán las parlamentarias electas por Huelva y Jaén, María Márquez y Ángeles Férriz, respectivamente.

La posibilidad del nombramiento como senadora es una opción que el partido había considerado y que ahora parece confirmarse.

Sin embargo, no hay fecha establecida para el Pleno en el que se elegirán a los nueve representantes que el Parlamento andaluz propondrá para el Senado.

En la legislatura anterior, fueron designados como senadores por Andalucía la expresidenta de la Junta, Susana Díaz; el exalcalde de Sevilla, Juan Espadas, y el malagueño Víctor González Fernández.

El nombramiento de Montero en la Cámara Alta es compatible con mantener su escaño en el Parlamento andaluz.

De hecho, Juan Espadas también mantuvo ambas posiciones hasta que abandonó la institución autonómica, tras ser sustituido por María Jesús Montero, para dedicarse por completo a su función como portavoz en el Senado.

Además, la exministra de Hacienda conservaría el aforamiento ante el Tribunal Supremo, que perdió al renunciar a su acta de diputada en el Congreso.

Este hecho resulta relevante en casos como el de Leire Díez, conocida como la fontanera del PSOE, cuya actuación motivó un registro de la UCO en la sede del PSOE en la calle Ferraz, donde Montero ejercía como número dos.

También es importante en la investigación sobre la SEPI, controlada por el Ministerio de Hacienda que Montero dirigió hasta hace poco, y donde está imputado Vicente Fernández, nombrado por Montero y su colaborador clave durante años en la Junta de Andalucía como interventor cuando ella era consejera de Hacienda.

Las dudas acerca de si Montero asumiría la oposición y la portavocía en el Parlamento andaluz han persistido durante la campaña. Hace unos días, acudió a la Cámara andaluza para recoger su acta y, con alta probabilidad, será designada senadora andaluza en el próximo pleno.

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