El eurodiputado alemán Bernd Lange teme que el fin de una tregua empresarial clave podría dar al gobierno de EE.UU. motivos para infringir el acuerdo de Turnberry, que se espera que el Parlamento Europeo apruebe la próxima semana.
El eurodiputado alemán Bernd Lange, presidente del comité de comercio del Parlamento Europeo, alertó que el prolongado conflicto entre Airbus y Boeing podría poner en riesgo el acuerdo comercial entre la UE y EE.UU., alcanzado el verano pasado, si las tensiones transatlánticas vuelven a intensificarse en las próximas semanas.
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La aplicación del Acuerdo de Turnberry, cerrado en julio de 2025 por el presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen en Escocia, está llegando a su etapa final, con la votación prevista en el Parlamento Europeo para el próximo martes.
No obstante, la tregua de cinco años entre el gigante aeroespacial estadounidense Boeing y su competidor europeo Airbus, basada en acusaciones cruzadas de subvenciones, expira el 11 de julio, sin que la administración Trump ni la Comisión Europea hayan acordado prorrogarla.
“¿Esto conducirá a una nueva escalada? Nadie lo sabe”, declaró Lange, principal negociador del Parlamento sobre el acuerdo UE-EE.UU., a los periodistas el jueves durante una reunión con legisladores socialistas.
El eurodiputado expresó su preocupación de que un resurgimiento del conflicto aeroespacial pueda tensar aún más las relaciones comerciales transatlánticas tras un año marcado por fuertes controversias.
“Espero que esto no estalle”, añadió Lange en declaraciones a Euronews.
El acuerdo de Turnberry sigue siendo delicado
La disputa entre Boeing y Airbus lleva más de veinte años activa. Estados Unidos presentó inicialmente una denuncia ante la Organización Mundial del Comercio, alegando que la UE otorgaba subvenciones ilegales a Airbus. Bruselas respondió con una queja propia, acusando a Washington de apoyar ilegalmente a Boeing.
El conflicto escaló hasta derivar en una guerra arancelaria, en la que ambas partes aplicaron tasas punitivas sobre productos que incluyen vino, bebidas espirituosas, quesos y tabaco, afectando un volumen comercial de 11.500 millones de dólares.
En 2021, bajo la administración Biden, se alcanzó una tregua que entró en vigor el 11 de julio de ese año, suspendiendo las medidas retaliatorias por cinco años, aunque hasta ahora no se ha anunciado su renovación.
“Las negociaciones con EE.UU. continúan para garantizar estabilidad y certidumbre, así como para mantener la suspensión de las contramedidas por ambas partes”, explicó a Euronews Olof Gill, portavoz adjunto de la Comisión Europea.
En su Agenda de Política Comercial 2026, la administración Trump indicó que el Representante Comercial de EE.UU. decidirá en julio «si se toman medidas en la investigación bajo la Sección 301 relacionada con la aplicación de los derechos estadounidenses en las disputas comerciales de la Organización Mundial del Comercio sobre aeronaves civiles de gran tamaño».
Esta sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 permite a EE.UU. imponer aranceles a sus socios comerciales.
La semana pasada, Washington amenazó con establecer un 10% de aranceles sobre productos de la UE debido al uso de trabajo forzado, tras una investigación bajo la Sección 301. De implementarse, estas tasas se sumarían a los aranceles de nación más favorecida vigentes, elevando los aranceles promedio de EE.UU. sobre productos europeos por encima del límite del 15% pactado en el acuerdo de Turnberry.
Según el acuerdo, previsto para su aprobación la próxima semana por el Parlamento Europeo, la UE se compromete a eliminar sus aranceles sobre productos estadounidenses. Sin embargo, los legisladores insistieron en incluir salvaguardas que protejan el acuerdo de futuras amenazas arancelarias de EE.UU. y aseguren el cumplimiento del límite del 15%.
Este pacto ha mostrado siempre una fragilidad notable. Trump ha empleado los aranceles como herramienta de presión en disputas no comerciales, desde su intento de adquisición de Groenlandia a principios de año, hasta la reciente amenaza de imponer un 25% de aranceles a autos europeos tras críticas del canciller alemán Friedrich Merz sobre la guerra con Irán.
En caso de que se reactive la disputa Airbus-Boeing, podría otorgarse al presidente estadounidense un pretexto adicional para deshacer el acuerdo de 2025.

