Alcaldes y candidatos del PSOE enfrentan dificultad para recuperarse por el ‘caso Zapatero’ debido a la corrupción

Tras el golpe sufrido en Andalucía, el PSOE intenta asimilar el fuerte impacto emocional que generan los negocios del ex presidente revelados en un auto de la Audiencia que le imputa delitos de corrupción.

Desesperación de alcaldes y candidatos del PSOE ante el 'caso Zapatero': "Es imposible remontar el vuelo con una nube de corrupción"

El PSOE no consigue recuperar el aliento tras sus recientes tropiezos. El partido aún intentaba sobreponerse al revés electoral en Andalucía —sin autocrítica por parte de la dirección y de forma tibia— cuando se vio abatido por un inesperado y contundente impacto. Nadie anticipaba esto. Y mucho menos el propio implicado. Desde el martes 20 de mayo, los socialistas conviven con un sentimiento de incredulidad absoluta (nopuedeser) y negación (esimposible). Esta situación mantiene al PSOE en un estado de confusión y ánimo quebrantado. «Nadie ajeno al PSOE puede comprender lo que significa que Zapatero no sea lo que pensábamos.» Así, las federaciones socialistas quedaron como ausentes.

Moncloa y Ferraz, valga la redundancia, respondieron inmediatamente con el argumento del lawfare y la postura «que haga quien pueda». Sin embargo, con el paso de las horas, la realidad fue imponiéndose. Tanto el juez como su auto sobre los presuntos negocios oscuros de Zapatero tenían mérito y consistencia; no era un sueño ni una pesadilla. La semana concluyó con el deseo de que el ex presidente sea exonerado y con un respeto hacia la labor judicial.

Fuera del círculo cercano del Palacio de la Moncloa, que protege al presidente y secretario general, existe un PSOE que busca desesperadamente encontrar un punto de apoyo para recuperarse y mantener la autoestima junto con el honor hasta las próximas elecciones autonómicas y municipales. A menudo, desde Madrid esta realidad no se percibe, o si se percibe, se ignora. «Todo está muy adormecido y la gente comienza a inquietarse», indican dirigentes territoriales.

«La reacción al caso Plus Ultra, que salpica a la principal referencia moral y política del PSOE en las últimas dos décadas, no puede ser la respuesta de Aznar de «que quien pueda que haga». La cuestión es muy seria, nadie lo quiere creer, hay un sentimiento generalizado de incredulidad. El hecho de que sus hijas estén involucradas es especialmente terrible», apuntan fuentes de una federación.

«Conocimos al Zapatero presidente, pero del Zapatero ex presidente poco se sabe», apuntan otras voces. El PSOE tiene temor: miedo a una prolongada travesía del desierto por parte de toda la izquierda en España, miedo a las urnas de mayo próximo, temor a que la hegemonía política y cultural de la derecha se consolide, y miedo a que los negocios del ex presidente de cierta inclinación política sean la gota que colme la paciencia de sus votantes.

«La derecha siempre ha tenido fijación contra Zapatero, aunque él también pudo haber cometido errores. Lo que ahora se percibe en los territorios es que resulta inviable remontar el vuelo con esta nube de corrupción y ataques judiciales que lo engloban todo», afirma un líder de federación. En general, los responsables regionales del PSOE se sienten desconcertados por la falta de una estrategia clara en la dirección del partido. «En realidad, el partido es Sánchez, no hay más, dependemos de él y, hasta cierto punto, miramos lo que viene con resignación. No existen caminos para movimientos internos», reconocen varios interlocutores.

Durante las breves 24 horas que los socialistas pudieron reflexionar sobre las causas y efectos del revés andaluz, voces destacadas en las regiones y municipios alzaron la voz. La alcaldesa de Palencia, el líder socialista en Castilla y León, Emiliano García-Page y Adrián Barbón, presidente de Asturias, reclamaron autocrítica. Sin embargo, Sánchez actuó como si nada hubiera ocurrido. Nadie recordará ya ese batacazo en Andalucía.

«La situación del PSOE y del Gobierno ya era difícil antes del estallido del caso Zapatero, no parece que esto hunda electoralmente al partido más allá de lo que ya estaba», sostienen fuentes del partido. No obstante, hay consenso en algo: alcaldes y candidatos rechazan una campaña gestionada desde Madrid como la de Andalucía.

Hoy, tras la caída en desgracia del ex presidente Zapatero, inmerso en un proceso judicial y apartado de futuras campañas o apoyo público a Pedro Sánchez, algunas fuentes alejadas de Moncloa-Ferraz califican el escenario como «insostenible».

Por otro lado, algunos dirigentes socialistas afirman que nadie puede prever cómo llegará el partido a las elecciones de mayo de 2027. «Los negocios de Zapatero, a día de hoy, no afectan la gestión del Gobierno ni plantean un cuestionamiento directo a Pedro Sánchez. Zapatero puede ser una referencia moral, pero su actividad genera sospechas y el auto no es favorecedor. Sin embargo, no es un político activo ni detenta cargos en el partido ni en el Ejecutivo. Sánchez tiene capacidad para aguantar con una agenda internacional fuerte», coinciden varios altos cargos consultados.

Asimismo, hay un amplio acuerdo dentro del partido: «El PSOE logrará recuperarse y también superará esta crisis».

Rufián sigue agitando las aguas

Gabriel Rufián ha reavivado la disputa dentro del fragmentado espacio de la izquierda en torno al PSOE, que busca unidad y liderazgo. El portavoz de ERC, favorito en las encuestas entre quienes no desean votar socialista, se mostró dispuesto a encabezar una candidatura en las generales durante un coloquio en el Club Siglo XXI de Madrid. Corresponde a los partidos de ese espacio decidir si aceptan el liderazgo de Rufián, y a él definir su papel en ERC. Nadie espera que su candidatura sea sencilla, pero la parálisis que afecta a los partidos de ese sector y los resultados negativos recientes —salvo la candidatura de Antonio Maíllo que salvó los muebles— podrían forzar a las direcciones de los partidos que integraban Sumar a acelerar el proceso. Rufián advirtió que Pedro Sánchez busca ser el líder de la izquierda dentro del PSOE y calificó esto como un «desastre».

Scroll al inicio