Jornada clave en el Supremo: Aldama se enfrenta al Gobierno, mientras Ábalos y Koldo buscan cuestionar su credibilidad

Víctor de Aldama llegando al Tribunal Supremo antes de una de las sesiones del juicio. Las claves

El Tribunal Supremo celebra una sesión crucial en el caso Mascarillas con la comparecencia de Víctor de Aldama, José Luis Ábalos y Koldo García.

Aldama tiene previsto revelar nuevos aspectos sobre la organización criminal e implicar a altos cargos del Gobierno, entre ellos Pedro Sánchez y Begoña Gómez.

Koldo García intentará desacreditar a Aldama y desvincular los fondos investigados de contratos públicos, defendiendo que la financiación provino de pagos internos del PSOE.

Ábalos, exministro, declarará bajo una presión judicial y política considerable, afrontando hasta 24 años de cárcel, mientras la UCO refuerza la acusación de organización criminal.

El Tribunal Supremo acoge este miércoles una sesión determinante en el caso Mascarillas.

Víctor de Aldama, José Luis Ábalos y Koldo García Izaguirre rendirán testimonio en la primera causa que llega a juicio vinculada a la trama relacionada con el exministro socialista y su exasesor.

Sus relatos serán contrapuestos. Aldama manifestará su voluntad de colaborar con la Justicia y aportará nuevos datos sobre la organización criminal y la participación activa de distintos altos cargos del Gobierno.

Aldama será el primero en declarar desde las 10 horas. El empresario confirmará los hechos previamente expuestos por los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ante el Alto Tribunal este lunes y, principalmente, revelará nuevos amaños en adjudicaciones públicas que hasta ahora se desconocían.

El empresario señalará directamente a Pedro Sánchez, a su esposa Begoña Gómez y a la exvicepresidenta y candidata a la Junta de Andalucía María Jesús Montero, entre otros miembros del Ejecutivo.

Asimismo, señalará a Sánchez como un cooperador esencial para que la organización criminal lograse varios de sus objetivos.

En contraposición, Koldo García, quien declarará posteriormente, buscará defenderse de todas las acusaciones: desde los informes de la UCO hasta las imputaciones de Aldama…

El exasesor intentará desacreditar el testimonio de Aldama y asignar el origen del dinero investigado a pagos en efectivo efectuados por el PSOE. Su declaración pretende desvincular esos fondos de presuntas irregularidades en contratos públicos y respaldar la teoría de una financiación interna.

Koldo preparó este martes junto a su abogada Leticia de la Hoz su defensa ante el Supremo. La duda principal hasta último momento será si responderá únicamente a las preguntas de su defensa o también a las planteadas por el Ministerio Fiscal y las acusaciones populares.

Por su parte, fuentes cercanas a Ábalos confirman que el exministro responderá a todas las partes y que ha estado preparando su declaración desde hace semanas con su abogado Marino Turiel.

La declaración de Ábalos, quien será el último en intervenir en el Tribunal Supremo, se produce en un contexto de intensa presión judicial y política. Es la primera vez que un exministro se sienta en el banquillo junto al presidente que lo nombró, aún en Moncloa.

Ábalos y Koldo conformarán en el Supremo el mismo «binomio» que el teniente coronel Antonio Balas describió con precisión este lunes como «delictivo».

En una declaración maratoniana, el mando de la UCO dotó de coherencia la totalidad de los hechos atribuidos a la red corrupta.

Balas sustanció la acusación de que formaban parte de una «organización criminal» y destacó su vínculo con Sánchez: «Obtuvieron acceso a niveles altos«.

El teniente coronel Balas y el comandante Jesús Montes pusieron a Ábalos en el centro de la escena: «Su rol es clave; sin él no hubieran podido realizar casi ninguna de las acciones emprendidas«, afirmaron.

La UCO desestabilizó a Ábalos y Koldo quienes, en ciertos momentos durante la prolongada sesión hasta la medianoche, llegaban a mostrar gestos de desaprobación hacia los mandos de la UCO.

Este miércoles se presenta como una jornada crucial, con quien fue la mano derecha de Pedro Sánchez, tanto en el Gobierno como en el PSOE, enfrentándose a las preguntas más relevantes de su carrera. Ábalos afronta 24 años de prisión y su exasesor 19 años y medio.

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