El defensor español del FC Barcelona compartió detalles sobre su familia y los sacrificios realizados antes de alcanzar el nivel más alto del fútbol.
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Pau Cubarsí se ha establecido como una de las mayores revelaciones del fútbol español. Con tan solo 19 años, el central del FC Barcelona ha logrado consolidar su lugar tanto en el equipo azulgrana como en la selección española, destacando por su madurez dentro del campo.
A pesar de su ascenso rápido a la élite, el defensa mantiene presente su origen. En una entrevista con El Mundo, Cubarsí repasó su infancia en Estanyol, un pequeño pueblo de Girona, y subrayó el esfuerzo que hicieron sus padres para brindarle todas las oportunidades.
El internacional afirmó que el ejemplo familiar fue clave para su enfoque del fútbol y la vida. Reconoce que el trabajo constante de sus padres le inculcó desde muy joven el valor del esfuerzo y la perseverancia.
«Ver a tus padres trabajar con tanto empeño para salir adelante se convierte en un modelo a seguir. Mis padres han trabajado con mucho compromiso», explicó el central, quien siempre ha destacado su capacidad para mantener los pies en la tierra.
Su padre, Robert Cubarsí, es responsable de una carpintería familiar en Estanyol. Fue allí donde pasó gran parte de su infancia observando el trabajo cotidiano del negocio, una vivencia que recuerda con especial afecto.
Cubarsí yendo a por un balón.
El propio jugador confirmó que en su niñez intentaba colaborar en el taller. No obstante, reconoció entre risas que su ayuda era más bien limitada y que, en realidad, entorpecía el trabajo en lugar de facilitarlo.
«Andaba trasteando por allí. Más que ayudar, entorpecía», admitió el defensa, rememorando esos momentos.
Cubarsí también se refirió al papel que ha tenido su madre a lo largo de su carrera. Señaló que siempre ha sido una persona exigente y que nunca le ha permitido relajarse, incluso ahora que pertenece a la élite.
«Si no hago las cosas bien, mi madre me daría una bofetada«, bromeó para ilustrar que en casa siguen tratándolo con la misma naturalidad que cuando no era futbolista profesional.
Lamine y Cubarsí dialogan.
Esa educación le ha permitido manejar con calma el éxito alcanzado en un plazo corto. El central aseguró que procura alejarse del ruido y enfocarse exclusivamente en superarse cada temporada.
Además, admitió que continúa siendo una persona tímida con desconocidos. Solo rompe esa barrera y muestra su lado más espontáneo cuando está con sus amigos de siempre, con quienes mantiene una relación muy cercana.
Mientras avanza como uno de los defensas con mayor potencial en el fútbol mundial, Cubarsí tiene claro cuál es la enseñanza fundamental que ha recibido. El trabajo, la humildad y el esfuerzo que veía diariamente en casa siguen dirigiendo una trayectoria que apunta a dejar huella.

