En una misiva dirigida a Tellado, se acusa a la dirección de Génova de manifestar «deslealtad política» al «romper» un acuerdo previamente establecido con su partido en la región.

El PSOE de Castilla-La Mancha remitió este martes una carta al número dos del PP, Miguel Tellado, demandando que retire la enmienda presentada sobre la reforma del Estatuto de autonomía —que había sido acordada previamente con su partido en la región— y que, de aprobarse, impediría el incremento de diputados en las Cortes con sede en Toledo. En dicho escrito se expresa que «cuando esos pactos se logran, se firman y ratifican en los parlamentos, incumplirlos no solo constituye una deslealtad política, sino que también representa un desprecio por las normas del juego democrático y por los ciudadanos que las sustentan».
Con esta acción, el equipo de Emiliano García-Page intenta presionar a la dirección de Génova, dejando patente su «profunda preocupación» y «desacuerdo» frente a la decisión adoptada por su grupo en el Congreso, la cual, aseguran, «dinamita el consenso político y social» construido entre ambas formaciones mayoritarias en la Cámara autonómica. Ahora, la intención del grupo de Alberto Núñez Feijóo es que el número de escaños en el hemiciclo aumente de 33 a 55.
«Cabe recordar que las Cortes de Castilla-La Mancha representan la voluntad popular de todo un pueblo, el castellano-manchego, que merece ser tratado con igual respeto que los ciudadanos de cualquier otra comunidad», apunta en la carta el secretario de Organización de los socialistas en la región, Sergio Gutiérrez. «Lo acordado en ese órgano no es simplemente un pacto entre partidos, sino la manifestación institucional de esa voluntad colectiva», añade.
Desde la formación de Page señalan que al construir un acuerdo es «legítimo» que cada parte «establezca sus líneas rojas, defienda con firmeza sus posiciones y plantee sus exigencias hasta donde estime pertinente». Por ello, ahora consideran que están «obligados» a preguntar: «¿A qué Miguel Tellado debemos creer en Castilla-La Mancha? ¿Al que, en una videollamada, impulsó la ruptura del pacto, o al que, meses antes en Cuenca, defendía el acuerdo del Estatuto como la mejor expresión del espíritu de la Transición y justificaba el aumento de diputados por la evidente infrarrepresentación de nuestra comunidad?».
«Las justificaciones ofrecidas por líderes del PP en Castilla-La Mancha, que señalaban que la ruptura del pacto respondía a presiones de Vox durante el ciclo electoral, ya nos resultaron difíciles de comprender», añade Gutiérrez en su comunicado. «Pero resulta aún más incomprensible que esas mismas demandas de Vox en Extremadura —como reducir a 33 el número de diputados— fueran rechazadas por el PP en el acuerdo de gobierno en dicha comunidad», continúa.
En este contexto, el PSOE de Page exige a Génova una explicación sobre por qué Extremadura, con cerca de un millón de habitantes menos, «dispone de derecho a tener el doble de representantes» que Castilla-La Mancha: «¿Por qué el voto de un extremeño parece valer el triple que el de un castellano-manchego para esa formación política? ¿Y por qué las condiciones rechazadas en Extremadura son justamente las que ahora se emplean para bloquear el Estatuto de Castilla-La Mancha, texto fundamental para el avance institucional de nuestra región?».
«Con respeto institucional, pero también con firmeza democrática, exigimos la retirada de la enmienda presentada y reclamamos para Castilla-La Mancha el mismo respeto que el PP otorga a cualquier otra comunidad autónoma», concluye el secretario de Organización del PSOE autonómico.
Cambio de posición
En febrero pasado, el PP registró una enmienda a la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, actualmente en trámite en el Congreso, solicitando que no aumente el número de diputados en las Cortes regionales. Dicha solicitud de modificación llegó nueve meses después de haber aprobado y acordado con el PSOE un texto que incluía, entre otros aspectos, elevar los escaños en el Parlamento con sede en Toledo de 33 a 55.
En el partido de Paco Núñez argumentaron este cambio alegando que habían detectado que Vox, formación política que «no cree» en el modelo territorial, estaba «difundiendo falsedades» sobre el incremento de representantes ciudadanos, afirmando que ocurriría «en esta legislatura». Sin embargo, el equipo de Page interpretó esto simplemente como una «excusa» para «romper» el acuerdo sellado entre las dos principales fuerzas políticas en la región.
En 2014, bajo el mandato de la popular María Dolores de Cospedal, que gobernó con mayoría absoluta durante la legislatura 2011-2015 interrumpiendo la hegemonía socialista en la región, el tamaño del hemiciclo de Castilla-La Mancha se redujo en 16 escaños —de 49 a 33— con el objetivo de «racionalizar las instituciones y acercarlas al ciudadano». La modificación del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, acordada en mayo de 2025, proponía aumentar el número de diputados hasta un máximo de 55, medida que no entraría en vigor hasta después de las elecciones de 2027.

