El acto de campaña de Vox en la Plaza de las Pasiegas de Granada arrancó con tensión debido a la presencia de colectivos antifascistas.
Santiago Abascal, líder de Vox, confrontó a los manifestantes y acusó al Ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno de permitir un acto de acoso.
Abascal adelantó su intervención y sostuvo que el mitin no proseguiría hasta que los manifestantes fueran desalojados.
Vox denunció un «ataque» a su diputada María Ruiz por parte de una «turba de radicales» durante el evento.
La Plaza de las Pasiegas de Granada fue escenario este jueves de un inicio de campaña tenso para Vox. A las 19.30 horas, el partido organizó un mitin con la presencia de su líder, Santiago Abascal, mientras en el mismo espacio y a la misma hora se concentraban colectivos antifascistas bajo el lema ‘Alerta antifascista’, en una movilización anunciada previamente en redes sociales.
Desde el comienzo, el ambiente estuvo marcado por gritos y consignas lanzadas desde la parte trasera del escenario, donde se encontraban los manifestantes. Estos recibieron la llegada de Abascal generando un constante revuelo que dificultó el desarrollo del acto, situación registrada en la retransmisión del mitin de Vox en su canal oficial de YouTube.
El cartel de la convocatoria antifascista apelaba a la participación ciudadana frente a lo que consideran “discursos de odio”, con un llamamiento claro contra el racismo. La coincidencia de ambas concentraciones en el mismo lugar elevó la tensión desde los primeros momentos.
Ante esta situación, Santiago Abascal adelantó su intervención y subió al atril, aunque inicialmente no estaba previsto que hablara primero. “No estaba previsto que interviniera inicialmente, pero aquí está ocurriendo algo que no debería suceder en un acto electoral. Se está cometiendo un delito electoral”, afirmó.
El líder de Vox señaló directamente al Ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno, a quienes acusó de permitir “un acto de acoso” que, según sus palabras, imposibilitaba el normal curso del evento. “Están permitiendo un acto de acoso contra este evento, impidiendo que podamos hablar y desarrollar un acto democrático”, insistió.
Durante su intervención, Abascal comparó la seguridad de sus actos con la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y elevó el tono hacia los responsables policiales presentes. “Este acto no comenzará hasta que esas personas sean expulsadas y nos permitan desarrollar este evento en paz”, advirtió.
En ese momento, anunció que esperaría unos minutos antes de tomar medidas. “Vamos a esperar un minuto, dos minutos, hasta que sean expulsados. Y si eso no ocurre, marcharemos por esa calle, yo el primero, hasta que se retiren”, declaró ante los asistentes, desplazándose hacia donde se encontraba el grupo.
Según informó Vox a la prensa, María Ruiz, diputada y vicesecretaria de organización de VOX, sufrió un «ataque» por parte de «una turba de radicales».
Minutos después, el mitin continuó con relativa normalidad, aunque el ruido constante de los antifascistas interrumpió el discurso de Manuel Gavira. Sus seguidores respondieron con el grito de «¡Pedro Sánchez, hijo de puta!».

