Las claves
Mercedes González, directora de la Guardia Civil, testificó ante el juez que Leire Díez le denunció supuestas filtraciones de la UCO justo antes de que el DAO abriera expedientes a los agentes.
En el transcurso de nueve meses, la UCO fue objeto de tres investigaciones internas por presuntas filtraciones vinculadas a pesquisas que involucran al PSOE y al entorno del presidente.
La directora de la Guardia Civil reconoció haber mantenido dos reuniones con Leire Díez, quien procuró intervenir para reinstalar a un comandante imputado a cambio de información contra la UCO.
Las acciones y declaraciones del DAO, Manuel Llamas, contra la UCO han generado malestar dentro del cuerpo y críticas de la Asociación Unificada de Guardias Civiles.
«Jamás he tenido una relación positiva con Santos Cerdán. Ninguna persona enviada por él me era bienvenida«, afirmó la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, quien ayer intentó desvincularse de la supuesta trama organizada por el exsecretario de Organización del PSOE y coordinada por Leire Díez para tratar de desestabilizar los procesos judiciales que afectan al partido y al entorno del presidente del Gobierno.
González declaró como investigada ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. El día anterior, también en calidad de investigado, declaró el director adjunto operativo de la Benemérita, Manuel Llamas.
El general Llamas ha sido el brazo ejecutor de González para abrir informaciones reservadas contra miembros de la Unidad Central Operativa encargados de las investigaciones que han comprometido al partido en el Gobierno: casos que concluyeron con condenas al exministro Ábalos y al hermano de Pedro Sánchez, así como diligencias en las que está implicada su esposa, Begoña Gómez.
Nunca antes la Guardia Civil había afrontado una situación en la que dos altos mandos estén siendo investigados por intentar «intimidar» a subordinados que laboran bajo la dirección de los jueces. Esos directivos supuestamente habrían tratado de «perjudicar la carrera profesional del investigador, dañar su reputación, limitar sus opciones de ascenso y crear un clima permanente de incertidumbre sobre su continuidad», afirmaron las fiscales anticorrupción en el escrito con el que pidieron a Pedraz que llamara a declarar como investigados a Llamas y González.
En nueve meses, la UCO fue sometida a tres informaciones reservadas, un procedimiento pre-disciplinario interno que consiste en realizar una investigación rápida de la conducta de un agente para evaluar si procede abrir un expediente formal. Rafael Yuste, jefe de la UCO hasta diciembre de 2025, declaró a Pedraz el 23 de junio que en 37 años de servicio nunca había sido objeto de una información reservada.
Los encuentros
González admitió dos reuniones con la ‘fontanera’ del PSOE, Leire Díez, a quien conoció cuando ella era delegada del Gobierno en Madrid y Díez directora de relaciones institucionales en Correos.
Se encontraron en una cafetería el 30 de septiembre de 2024, cinco meses tras la reunión celebrada por Cerdán y Leire, entre otros, en la sede socialista de Ferraz, donde los investigadores ubican el inicio de las maniobras para desestabilizar a jueces, fiscales y miembros de la UCO.
«Leire me informó que ya no trabajaba en Correos y que ahora era ‘freelance’ como periodista. Fue un encuentro estrictamente personal«, señaló González ayer en la Audiencia Nacional.
Según su versión, Leire Díez no le mencionó la reunión en Ferraz ni que entonces el PSOE financiaba esas maniobras.
Tampoco le comunicó que uno de los objetivos del grupo era desacreditar a la UCO, especialmente al teniente coronel Balas, culpando a la unidad de las filtraciones a la prensa sobre investigaciones relacionadas con el PSOE.
Sin embargo, solo un mes después, el 30 de noviembre de 2024, Llamas inició la primera información reservada para determinar cómo se filtró el correo oficial de Moncloa de Begoña Gómez.
«Recibí el enlace de la noticia [con el correo de la esposa de Sánchez] por parte del ministro Fernando Grande-Marlaska, quien luego llamó al DAO», declaró ayer la directora de la Guardia Civil.
Aquella información reservada terminó con una amonestación para un analista de la UCO, aunque Llamas señaló que «quizá esa amonestación no se formalizara porque hubo intención de no perjudicar a los investigadores». No obstante, las actuaciones pre-disciplinarias se extendieron por varias semanas y Yuste debió declarar.
El segundo encuentro de la directora con Leire Díez tuvo lugar el 2 de abril de 2025.
«En cierto momento me habló sobre la posibilidad de que ella veía factible o cómo se podría restituir en su cargo al comandante Villalba«, declaró González.
Rubén Villalba, imputado en el caso ‘Koldo-Ábalos’, fue contactado por Leire Díez, quien le prometió mediar ante Mercedes González si aportaba información perjudicial contra Balas y la UCO.
«Se me cae el mundo»
El 29 de abril de 2025, apenas 27 días después del encuentro entre la ‘fontanera’ y la directora, la Jefatura de Información de la Guardia Civil emitió una nota en la que describía que un grupo estaba desarrollando acciones para desestabilizar y desprestigiar a la UCO.
El informe mencionaba expresamente a Leire Díez y Santos Cerdán, y detallaba que Díez había contactado con Rubén Villalba.
González reconoció que el DAO le informó de esa nota el 5 de mayo de 2025.
«El DAO me habló de Leire y Santos Cerdán y sentí que se me caía el mundo. Aguanté como pude, pero me produjo un gran impacto«, afirmó González ante el juez. Añadió que fue entonces cuando dijo a Llamas que ella conocía a Leire Díez.
Resulta llamativa la cronología tras este “gran impacto” de Mercedes González.
A pesar de lo indicado en la nota de la Jefatura de Información (el 5 de mayo hubo otra comunicación similar elaborada por la UCO, que también fue remitida a González), la directora mantuvo contacto con la ‘fontanera’ del PSOE a las 09:16 horas del domingo 11 de mayo de 2025.
La investigada admitió que Leire Díez le envió artículos periodísticos que contenían mensajes de Whatsapp entre Ábalos y Sánchez. Díez atribuyó la filtración a la UCO.
Los investigadores afirman que, tras esa conversación, la directora activó el borrado automático de mensajes; González sostuvo ayer que esa función ya la tenía habilitada previamente.
A las 11:30 horas de ese domingo, es decir, solo dos horas después del contacto entre Leire Díez y Mercedes González, el general Llamas se reunió con el jefe de la Jefatura de Armas, Explosivos y Seguridad (JAES), Antonio Cortés, para encargarle la instrucción de una segunda información reservada contra la UCO por esa filtración.
El DAO firmó la apertura de esta información reservada el 12 de mayo de 2025. Aunque al día siguiente conoció que la filtración de los mensajes entre el presidente y Ábalos no podía haber salido de la UCO (pues los dispositivos del ministro no fueron incautados hasta el 10 de junio de 2025), Llamas no cerró la investigación hasta el 26 de mayo de 2025.
La decisión llegó solo después de que el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, entonces instructor del caso Ábalos, amenazara al general Cortés con actuar legalmente contra él y contra quien ordenó la apertura, es decir, el DAO.
Una tercera información reservada contra la UCO comenzó a tramitarse el 1 de septiembre de 2025, tras orden de la propia directora de la Guardia Civil. La causa fue un artículo periodístico que relató intervenciones de Llamas en la actividad de los investigadores y tildaba al DAO de «peón» del ministro Marlaska.
González instruyó abrir esta investigación el 31 de agosto de 2025. Se cerró en octubre de ese mismo año.
Las acusaciones de Llamas
La situación judicial de la directora de la Guardia Civil y del DAO genera tensión en el Cuerpo, y las declaraciones de Llamas en la Audiencia Nacional y ayer en el Senado han provocado descontento.
«Está en modo defensa estratégica”, comentó un mando consultado por este periódico.
«Pero esa estrategia implica minar y desprestigiar las investigaciones de la UCO y a sus propios agentes«, añadió. Llamas acusó a los investigadores encabezados por Balas de «vanidad» y «exceso de protagonismo», lo que ha causado gran irritación entre miembros del cuerpo en distintos niveles.
Fuentes cercanas a los investigadores de la UCO calificaron la comparecencia de Llamas como «surrealista y fuera de lugar». Respecto a la instrucción dada a la UCO de «no ser proactivos» con investigaciones sobre el PSOE, Llamas sugirió que a veces los agentes buscan notoriedad excediendo las normas del sistema judicial.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la principal organización del Instituto Armado, también reaccionó contra Llamas: «El mando operativo máximo prefiere criticar en sede parlamentaria a sus propios agentes en lugar de respaldarlos. Cuando la cúpula señala a quienes investigan sin discriminación, el mensaje que se transmite a las unidades es devastador».

