El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, mantuvo una reunión que se prolongó por más de tres horas con la principal asociación que representa a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz.
De la Peña reconoció que en España no existe un sistema capaz de detectar fisuras en las vías del tren, lo cual figura entre las hipótesis principales sobre el origen del siniestro.
El accidente de Adamuz, ocurrido en enero, causó 46 fallecimientos cuando un tren de Iryo descarriló y fue posteriormente embestido por un tren Alvia de Renfe.
El despacho legal que defiende a las víctimas de Adamuz también fue responsable de la representación de los afectados en el accidente de Angrois y actualmente está presentando una demanda contra España ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, sostuvo este martes por la tarde una reunión de más de tres horas con la principal asociación de víctimas del accidente ferroviario ocurrido en enero pasado en Adamuz (Córdoba).
El encuentro, realizado a puerta cerrada en una sede madrileña de la entidad pública, contó con la presencia de De la Peña, quien descartó su renuncia y admitió que España no dispone de un sistema para detectar fracturas en las vías del tren.
Esta —una posible fractura en la vía causada por una soldadura defectuosa— es una de las hipótesis principales que investiga la Guardia Civil en relación al siniestro, que dejó 46 fallecidos. Sin embargo, otras líneas investigativas permanecen abiertas.
La tragedia de Adamuz tuvo lugar cerca de las ocho de la tarde del 18 de enero, cuando un tren de la empresa privada Iryo descarriló en las proximidades de esta población cordobesa y fue impactado poco después por un tren Alvia, propiedad de Renfe.
En representación de Adif asistieron De la Peña y un miembro de su equipo, mientras que la Asociación de Víctimas Descarrilamiento Adamuz estuvo representada por su presidente, Mario Samper.
Fuentes presentes en la reunión informaron a EL ESPAÑOL que el presidente de Adif calificó el sistema ferroviario nacional como «seguro».
En respuesta, la asociación de víctimas recordó que, además del accidente reciente, hace 13 años se produjo otro grave siniestro ferroviario en Angrois, cerca de Santiago de Compostela.
El despacho que representa a la Asociación de Víctimas Descarrilamiento Adamuz es Administrativando Abogados, especializado en Derecho Administrativo, el mismo bufete que defendió a los damnificados del caso Angrois.
El siniestro ocurrido el 24 de julio de 2013 involucró un tren Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol, que descarriló en la curva A Grandeira de Angrois, a unos tres kilómetros de la estación de tren de Santiago de Compostela.
El mencionado despacho actualmente presenta la demanda contra España en Estrasburgo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), en representación de las víctimas del caso Angrois, y desde mediados de marzo también representa a la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz.
Este medio se contactó con Adif tras el encuentro y fuentes de la empresa pública encargada de gestionar las infraestructuras ferroviarias se limitaron a definir la reunión como «cordial», sin emitir más comentarios.
Semanas antes, la organización presidida por Samper había expresado mediante una carta abierta su descontento porque ningún representante de Adif se había reunido entonces con los damnificados del accidente de Adamuz.

