Jésica Rodríguez declaró ante el Tribunal Supremo que adoptó un gato junto a José Luis Ábalos, y que este hecho influyó en que el exministro continuara abonando el alquiler del piso de lujo tras la ruptura de su relación.
El felino, llamado ‘Pequeño Ratón’, convivía con Jésica en el apartamento de Plaza de España cuyo alquiler era cubierto por el empresario Víctor de Aldama mediante sociedades vinculadas.
Jésica aseguró que Ábalos asumió sus gastos personales, incluyendo los veterinarios del gato, y que siguió costeando el piso porque se sentía responsable por su situación sentimental.
La ex pareja de Ábalos también reconoció haber sido contratada en dos compañías públicas sin llegar a desempeñar funciones, confirmando que fue ‘enchufada’ por el exministro y Koldo García.
Jésica Rodríguez declaró en el Tribunal Supremo que adoptó un gato en compañía de José Luis Ábalos, siendo esta una de las razones por las que el exministro continuó pagando el lujoso piso de Plaza de España (Madrid) aun tras finalizar la relación sentimental entre ambos.
En los mensajes privados de WhatsApp de Koldo García a los que EL ESPAÑOL ha tenido acceso, aparecen fotos del gato que Ábalos y Jésica adoptaron al comenzar su relación en 2018.
‘Pequeño Ratón’, nombre con el que la pareja se refería a su mascota, vivía con Jésica en el piso de Plaza de España que Víctor de Aldama abonaba a través de las sociedades de su socio Luis Alberto Escolano.
El gato aparece en un vídeo que Jésica envió a Ábalos para felicitarle por su 60º cumpleaños el 9 de diciembre de 2019. En ese momento, ella estudiaba odontología e incluyó dos imágenes de su mascota compartida.
En la primera imagen se muestra al gato recién nacido. «Nuestro Pequeño Ratón», es el texto que acompaña la fotografía. En la segunda, donde el felino ya es más grande y está en el piso de Plaza de España, Jésica coloca un gran cartel sobre la mascota con la palabra: «Familia».
«Cuando terminamos, una de mis preocupaciones fue el asunto del piso porque estaba cursando la carrera. Sabemos cómo se encuentran las cosas en Madrid para conseguir vivienda«, explicó Jésica ante el Supremo.
«Además, adopté un gato por él y, evidentemente, si ya es difícil encontrar un piso, imagínate hacerlo con un animal«, añadió la ex pareja del exministro.
«Me aseguró que no debería preocuparme porque mientras estudiara, podría quedarme en el piso«, afirmó frente a los jueces, explicando la razón por la cual Ábalos continuó haciéndose cargo del apartamento de lujo.
Jésica residió en el piso de Plaza de España desde marzo de 2019 hasta marzo de 2022, aunque Aldama cesó los pagos del alquiler en septiembre de 2021.
En total, el empresario pagó 32 cuotas mensuales de 2.700 euros a una inmobiliaria encargada de gestionar el piso.
La UCO ha calculado que la cantidad abonada por el empresario, a través de sociedades relacionadas, alcanzó los 88.000 euros como compensación a Ábalos por contratos de mascarillas.
Jésica declaró que Ábalos se hizo cargo de sus gastos y le hacía regalos porque se sentía culpable debido a que no rompió su matrimonio con Carolina Perles.
Entre los gastos cubiertos por el exministro estuvo el veterinario del gato, su ‘Pequeño Ratón’. Jésica explicó: «El gato se fracturó una pata y él me ayudó a sufragar la costosa operación«.
La mujer puso fin a su relación sentimental con Ábalos en noviembre de 2019. «No cumplió las promesas que me había realizado. Decidió que, mientras fuera ministro, mantendría su familia y su vida paralela públicamente».
«Nuestra relación siguió vigente, no terminó mal. Él se sentía culpable porque alteró mi forma de vida, ya que yo era feliz. Por eso me dejó en el piso».
Jésica afirmó que pensaba que «todo» (vivienda, billetes, comidas…) corría por cuenta de Ábalos. Incluido el apartamento de lujo en Plaza España que abonó Aldama: «Era nuestro hogar de pareja«.
También reconoció que nunca trabajó en las dos empresas públicas que la contrataron: Ineco y Tragsatec. Por ello, confirmó ante el Tribunal Supremo que Ábalos y Koldo la ‘enchufaron’ porque el entonces ministro le había indicado que necesitaba «un trabajo mientras estudiaba».

