El Barça logra remontada ante un Atlético que terminó la segunda parte con 10 jugadores y avanza hacia la conquista casi asegurada de La Liga

Lewandowski celebra el gol de la victoria ante el Atlético de Madrid. Un tanto de Lewandowski en el minuto 87 otorgó la victoria al equipo azulgrana después de jugar más de 45 minutos con superioridad numérica debido a la expulsión de Nico González.

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El Barça ya tiene prácticamente asegurado el título de Liga. En uno de los desplazamientos más difíciles de la temporada, sino el que más, los azulgranas consiguieron un triunfo clave tras la caída del Real Madrid en Son Moix frente al Mallorca [Narración y estadísticas con la victoria del Barça ante el Atlético de Madrid].

El equipo lo logró gracias a un gol fortuito de Lewandowski en el minuto 87. El delantero polaco apareció dentro del área y anotó casi por casualidad al aprovechar el rechace de Musso tras un disparo de Cancelo.

Fue la recompensa tras una segunda parte dominada por el Barça, que atacó constantemente a un Atlético de Madrid que jugó con un hombre menos durante más de 45 minutos. Musso intentó preservar el empate, pero cuando parecía que el partido finalizaría en empate, llegó la fortuna del campeón.

Lewandowski celebra el gol de la victoria ante el Atlético de Madrid.

Lewandowski celebra el gol de la victoria ante el Atlético de Madrid. Reuters

Había muchas cuentas sin resolver y ninguno de los dos conjuntos estaba dispuesto a ceder terreno al adversario. En el Metropolitano se vivió de todo: tensión, goles, claras oportunidades desperdiciadas, además de una expulsión, la de Nico González, aunque pudo haber habido otra más.

A pesar de que, en teoría, los rojiblancos no tenían objetivos inmediatos y Simeone rotó pensando en la Champions, demostraron que siempre compiten, por lo que el Barça tuvo que esforzarse mucho para llevarse los tres puntos del fortín que ha convertido el Atlético de Madrid en su estadio.

Giuliano Simeone celebra el gol marcado ante el Barça.

Giuliano Simeone celebra el gol marcado ante el Barça. Reuters

Los de Hansi Flick volvieron a fallar en los mismos aspectos que provocaron el 4-0 en la ida de las semifinales de la Copa del Rey casi dos meses atrás. El Atlético atacó la defensa adelantada mediante rápidas transiciones y balones largos, intentándolo constantemente una y otra vez.

Fue tanta la insistencia que Giuliano Simeone logró abrir el marcador justo antes del descanso. Un desajuste defensivo del Barça, un pase largo de Lenglet hacia el argentino, y Simeone ganó el mano a mano con Joan García para anotar.

Una primera mitad caótica

Al fin se compensó tras varios intentos fallidos. La primera oportunidad fue protagonizada por Griezmann con una jugada propia de su estilo: dejó un espectacular caño a Cubarsí en el área, pero falló a puerta vacía ante el portero de Sellent.

El Atlético de Madrid no se intimidó tras la rápida reacción del Barça con un disparo de Fermín López que atajó Musso. ‘El Principito’ lideró la ofensiva rojiblanca y antes de los 30 minutos falló un mano a mano contra Joan García, aunque su acción fue invalidada.

Fueron los momentos más sólidos del conjunto rojiblanco, controlando la posesión y metiendo al Barça en su propia área. Los de Hansi Flick echaron en falta un delantero centro de referencia. Sin Raphinha lesionado y con Lewandowski y Ferran Torres en el banquillo, Lamine acaparó todo el protagonismo,

El extremo brilló y mostró destellos en cada toque, todos con gran criterio. Sin embargo, el gol del empate fue obra de Rashford, quien anotó con un disparo de zurda que se coló entre las piernas de Musso, que pudo haber hecho más para evitar el tanto.

Después de una gran tangana en la que Koke, Nahuel Molina y Fermín López recibieron amonestaciones, el ambiente se volvió tenso. Nico González fue expulsado en el minuto 47 —todavía durante la primera parte— por derribar a Lamine dentro del área.

Se generó incertidumbre porque desde el VAR revisaron si el jugador azulgrana estaba en posición legal al iniciarse la jugada, si el contacto fue dentro o fuera del área y si la falta merecía amarilla —que era su segunda— o roja directa.

Busquets Ferrer inicialmente mostró una segunda amarilla para expulsarle, pero tras consultar el monitor y revisar la repetición, cambió su decisión a tarjeta roja directa.

De los tres minutos añadidos por el árbitro, la primera parte se extendió hasta el minuto 53. La última oportunidad de esta fase fue para Marc Bernal, que entró desde el segundo palo para rematar un centro rasante de Rashford, pero la pelota se fue fuera por poco.

Ambos entrenadores, Simeone y Flick, hicieron cambios sacando a Koke y Fermín, dos jugadores amonestados y nerviosos. Sin que tocaran el balón, el partido sufrió una nueva vuelta de tuerca.

Gerard Martín recibió inicialmente la roja directa por pisar fuerte a Almada tras una entrada muy intensa en un balón dividido. Busquets Ferrer no dudó pese a las protestas de Flick, que también fue amonestado. El incidente ocurrió a los 46 segundos del segundo tiempo.

Sin embargo, el VAR, con Melero López al frente, pidió que el colegiado revisara la acción en el monitor. Tras comprobar que el azulgrana tocó antes el balón y solo después pisó al rival, el árbitro cambió la tarjeta a amarilla.

Simeone no podía dar crédito y reaccionó con ironía a la no expulsión de Gerard Martín. El argentino sonrió al defensa azulgrana, consciente de que este cambio favorecía al Barcelona para acercarse a una victoria vital que significaría tener medio título de Liga en la mano.

Una presión constante

Con un Atlético de Madrid replegado para conservar el resultado, Lamine trató de ser el motor ofensivo del Barça, aunque terminó bloqueado por la defensa rojiblanca.

Ferran Torres tomó el relevo y protagonizó las ocasiones más claras de peligro en la segunda mitad, pero el acierto que no tuvo Musso en el gol de Rashford sí lo exhibió en estas oportunidades.

En la primera, ‘El Tiburón’ disparó cruzado con gran velocidad en el área, pero el argentino respondió con una excelente estirada. Si aquella fue buena, la segunda fue aún mejor para evitar nuevamente el tanto de Ferran, que se quedó a centímetros tras una gran jugada con Olmo.

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