El antiguo líder, uno de los personajes más reconocidos dentro del partido, había expresado duras críticas en las últimas semanas respecto a la dirección que ha tomado la formación de Abascal.

Era el único de los antiguos dirigentes críticos a quien Vox no había ofrecido todavía la puerta de salida, pero ahora Iván Espinosa de los Monteros enfrenta un procedimiento para su expulsión de la formación que ayudó a fundar, como él mismo ha dado a conocer en sus redes sociales. Fuentes oficiales de Vox corroboran a este medio la existencia de un proceso disciplinario contra este ex dirigente.
A las 11 de la noche del pasado lunes, Espinosa manifestó en redes: «Vox me comunica que me abre expediente para expulsarme del partido», criticando en las últimas semanas la evolución del grupo bajo el liderazgo de Santiago Abascal, incluso promoviendo un manifiesto para solicitar la convocatoria de un congreso extraordinario.
La formación no ha hecho pública la apertura de expediente a Espinosa, a diferencia de lo realizado en los casos de Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo. Según fuentes de Vox, este procedimiento se inició tras una denuncia presentada por un afiliado ante el Comité de Garantías, un órgano independiente dentro de la estructura partidaria encargado de determinar si procede la expulsión. Por ahora, Espinosa está suspendido temporalmente de militancia mientras se resuelve el caso. En caso de materializarse una expulsión forzada, el ex dirigente todavía podría ejercer el derecho de apelación.
La apertura del expediente llega después de semanas en las que Espinosa lideró un movimiento crítico que demanda reconsiderar la dirección del partido. La recogida de firmas impulsada por él para pedir un congreso extraordinario suma ya 2.300 apoyos; sin embargo, se requiere que el 20% de los afiliados respalden la propuesta para que prospere, meta que aún está lejos. De todas formas, desde Vox descartan la realización del congreso, ya que la recogida de firmas está abierta a toda la ciudadanía y no exclusivamente a los afiliados, por lo que no sería válida.
Además, si su expulsión se concretase, Espinosa perdería su derecho a participar como afiliado en Vox, anulándose así el valor de su firma en el manifiesto que pide ese congreso. Del mismo modo, dejaría de poder presentar una candidatura alternativa para la dirección del partido llegado el momento, aunque, en cualquier caso, Espinosa nunca ha expresado esa intención.
El ex portavoz parlamentario de Vox ha exigido a la dirección de Abascal una revisión del rumbo ideológico del partido, criticando su giro hacia el ámbito obrero y el cambio de grupo en Europa. También reclama una reflexión sobre el funcionamiento interno de la organización, incluyendo sus estructuras y nombramientos. En distintas entrevistas y apariciones mediáticas, el ex dirigente ha planteado dudas sobre el uso de los fondos por parte de Vox, instando a revisar «euro por euro» el dinero que administra la formación.
Afiliado número cinco y ligado al partido desde su fundación, Espinosa es una de las figuras más representativas de Vox. Considerado parte del ala liberal dentro del partido, su dimisión tras las elecciones generales de 2023 abrió el fin de esta corriente interna, ya que otros miembros afines se habían retirado o lo hicieron poco después.
Nunca renunció a su carné de afiliado, aunque sus críticas hacia la cúpula de Abascal se hicieron cada vez más frecuentes. En 2025 creó Atenea, su think tank, y organizó su presentación a la que asistieron varios dirigentes del PP, pero ninguno de Vox, salvo una excepción: Ortega Smith, quien posteriormente fue desplazado progresivamente de sus cargos en la formación.

