Por primera vez en 44 años, el Ejecutivo español carece de ministros originarios de Andalucía tras la marcha de María Jesús Montero.
Andalucía, la comunidad con mayor población en España, estuvo prácticamente siempre representada en los gobiernos desde la Transición.
María Jesús Montero era la última representante andaluza en el gabinete de Pedro Sánchez, que ahora potencia la presencia madrileña y valenciana.
La falta de ministros andaluces coincide con la campaña electoral en Andalucía, resaltando su carga simbólica política.
Por primera ocasión en 44 años, el Consejo de Ministros carecerá de algún representante andaluz, justo al aproximarse las elecciones autonómicas en Andalucía.
La salida de María Jesús Montero deja sin voz a la comunidad más numerosa de España, presente casi sin interrupciones en todos los gobiernos democráticos.
La ex vicepresidenta de Pedro Sánchez, en el reciente relevo ministerial, afirmaba con contundencia: «Andalucía ocupa un lugar destacado en este país». Sin embargo, esa relevancia no se reflejará en el nuevo Consejo de Ministros.
La única excepción a un Gabinete sin andaluces ocurrió entre 1981 y 1982, durante la presidencia de Leopoldo Calvo-Sotelo, cuando no hubo ministros de esa región.
Tampoco figuraron ministros andaluces en uno de los gobiernos de Felipe González, concretamente en 1993; cabe destacar que él, siendo sevillano, ejercía como primer ministro.
La ausencia de representantes andaluces en el Consejo destaca en plena campaña electoral local. María Jesús Montero no contará con ministros compatriotas que la respalden en los mítines.
En todo caso, podrá apoyarse en Luis Planas, quien fue consejero en Andalucía y diputado por Córdoba en varias etapas.
Pero el ministro de Agricultura nació en Valencia, donde creció y se licenció en Derecho.
Su traslado a Córdoba llegó tras aprobar las oposiciones como inspector de Trabajo. Posteriormente, ejerció como consejero en la Junta de Andalucía bajo la administración de Manuel Chaves y José Antonio Griñán.
Un análisis histórico muestra que Adolfo Suárez incorporó al Ejecutivo a los andaluces Manuel Clavero, como ministro de las Regiones, y José Luis Leal Maldonado, en Economía.
Esa representación perduró con Felipe González, hasta ahora el único andaluz que ha encabezado el Gobierno durante la democracia.
Durante la mayor parte de su mandato, su vicepresidente fue otro sevillano, Alfonso Guerra, y contaron con andaluces en carteras clave, como José Barrionuevo en Interior (nacido en Berja, Almería, aunque formado académicamente en Madrid) o Manuel Chaves en Trabajo y Seguridad Social, originario de Ceuta pero criado en Cádiz y Utrera, donde cursó sus estudios.
Con José María Aznar ingresó al Consejo el sevillano Javier Arenas como ministro de Trabajo, cuyos roles crecieron hasta alcanzar la Vicepresidencia. No fue el único andaluz: posteriormente se sumaron la malagueña Celia Villalobos, el sevillano Manuel Pimentel y el jienense Cristóbal Montoro.
José Luis Rodríguez Zapatero siguió esa línea. Comenzó con Magdalena Álvarez en Fomento y más tarde incorporó a la gaditana Bibiana Aído en Igualdad y al jienense Valeriano Gómez en Trabajo.
Particular fue el caso de José Montilla, ministro de Industria, nacido en Iznájar (Córdoba), militante del PSC y primer presidente de la Generalitat nacido fuera de Cataluña.
El máximo nivel de representación andaluza se alcanzó con Mariano Rajoy. En su gabinete, los nacidos al sur de Despeñaperros ocuparon cerca del 31% de los ministerios: cuatro de trece, con Fátima Báñez en Trabajo, Cristóbal Montoro en Hacienda, Juan Ignacio Zoido en Interior y Alfonso Dastis en Exteriores.
Un Gobierno predominantemente madrileño
Sánchez mantuvo una cuota andaluza con María Jesús Montero y el almeriense José Guirao, quien estuvo en Cultura hasta 2021.
En el Ejecutivo actual, la comunidad más representada es la madrileña, con cinco ministros que suman casi el 24% de los cargos (Sara Aagesen, José Manuel Albares, Félix Bolaños, Mónica García y Óscar López).
Le sigue la Comunidad Valenciana, con cuatro ministros —aproximadamente el 20%— (el recién incorporado Arcadi España, Luis Planas, Sira Rego y Diana Morant), seguida de Castilla y León con tres representantes (Margarita Robles, Óscar Puente y Ana Redondo).
La presencia tradicional de Cataluña y Canarias, constante en casi todos los Ejecutivos, se mantiene con los barceloneses Jordi Hereu y Ernest Urtasun, además del canario Ángel Víctor Torres.
Castilla-La Mancha aporta dos ministros, Isabel Rodríguez y Milagros Tolón, mientras que País Vasco, Galicia, Extremadura y Navarra cuentan con un representante cada una.

