La izquierda alternativa no consigue repuntar a pesar del proceso de refundación iniciado tras la renuncia de Yolanda Díaz a ser candidata en las próximas elecciones generales.

El PSOE resultaría ganador en unas elecciones generales celebradas en la actualidad. Así se desprende nuevamente del barómetro del CIS, aunque en esta ocasión los populares acortan distancias con respecto a los socialistas. Mientras que en febrero el centro dirigido por José Félix Tezanos estimaba una diferencia superior a los 10 puntos porcentuales entre ambas formaciones, ahora esta se reduce a 8,5. Por lo tanto, Pedro Sánchez no lograría capitalizar a nivel nacional el no a la guerra que ha defendido desde el ataque estadounidense a Irán, ocurrido pocos días antes de realizarse esta encuesta.
El CIS calcula que el PSOE ganaría los comicios con un 31,8% de los votos, ocho décimas por debajo del pronóstico del mes anterior (32,6%). Por su parte, el PP aumentaría cuatro décimas, situándose en un 23,3% del apoyo electoral. El sondeo se efectuó durante la primera semana de marzo, por lo que no refleja la reacción de los votantes tras las elecciones en Castilla y León, las cuales otorgaron otra victoria al PP, pero estabilizaron la caída de los socialistas.
El cambio más destacado se da en la tercera fuerza política. Vox, cuyo apoyo se estimaba en un 18,9% en febrero, caería al 16,6%. Este descenso supera los dos puntos, aun cuando la encuesta fue realizada hace dos semanas, cuando los seguidores de Santiago Abascal todavía mostraban crecimiento y los sondeos en Castilla y León les situaban cerca de superar el 20% del voto.
Cabe señalar que el barómetro del CIS se realizó durante la investidura en Extremadura de María Guardiola —que finalmente fracasó por la oposición de Vox— y en medio de una profunda controversia interna en el partido de Abascal, provocada por la expulsión de su número dos, Javier Ortega Smith. Estos factores podrían haber influido negativamente en los resultados electorales en Castilla y León, donde el partido logró su récord histórico, pero desaceleró su crecimiento respecto a comicios anteriores. A la luz de este barómetro, es posible que también estén limitando el avance de Vox a nivel nacional. Además, el respaldo sostenido de Vox a Donald Trump, pese a sus amenazas comerciales contra España y sus acciones en Irán, constituye otro elemento relevante para interpretar la caída del partido en este sondeo del CIS.
De esta merma en Vox solo se beneficia, aunque no proporcionalmente, el PP. El PSOE no incrementa su apoyo, pese a que en el último mes su discurso del no a la guerra ha logrado imponerse y dejar en segundo plano las polémicas vinculadas a casos de corrupción y a la falta de una mayoría parlamentaria reforzada. Tampoco los partidos situados a la izquierda consiguen sacar partido del retroceso de Vox: Sumar apenas suma una décima desde el mes anterior, alcanzando un 7,1%, mientras que Podemos pierde un punto en los últimos 30 días y cae hasta un 2,9% del voto.
Una semana antes de la realización de este barómetro, la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz anunció que no se postulará como candidata en las próximas elecciones generales por este espacio político. La noticia mantiene a sus aliados inmersos en el debate sobre su sucesión, pero, según el sondeo del CIS, no ha supuesto un impulso suficiente para revitalizar la formación.

