La supervisora de Tragsa eliminó evidencias relacionadas con el registro de Jésica como «sobrina de Ábalos» durante la investigación judicial sobre el enchufe

Koldo García, José Luis Ábalos y Jésica Rodríguez.

Virginia Barbancho, supervisora en Tragsa, registró a Jésica Rodríguez bajo la etiqueta «sobrina ministro» antes de su incorporación.

Cuando se inició la investigación judicial, Barbancho eliminó de su ordenador varios archivos y conversaciones relacionados con la contratación de Jésica, aunque dichos documentos fueron recuperados posteriormente.

La auditoría interna de Tragsa identificó favoritismos hacia Rodríguez, atribuibles a la presión ejercida por Adif.

Jésica Rodríguez confesó ante el Supremo que percibió pagos de dos entidades públicas sin desempeñar ninguna función en ellas.

En febrero de 2021, pocos días antes de incorporarse a Tragsatec, Jésica Rodríguez, pareja de José Luis Ábalos, fue registrada en documentos laborales de esta compañía con una etiqueta particular: «Sobrina ministro».

De esta forma específica, fue añadida en un Excel junto a otros aspirantes para distintos puestos, por Virginia Barbancho, quien posteriormente se convirtió en su supervisora tras su contratación.

Esto queda evidenciado en la auditoría interna realizada por el Grupo Tragsa.

Los cientos de páginas que integran esta investigación ya han sido remitidos al Tribunal Supremo, que, a partir del 7 de abril, tiene previsto juzgar a Ábalos, a su principal asesor en el Ministerio de Transportes, Koldo García, además del empresario Víctor de Aldama.

De hecho, los dos primeros enfrentan cargos, entre otros, por una acusación de malversación de fondos públicos relacionada directamente con la contratación de Rodríguez en la empresa pública Tragsatec.

Cuando la Justicia centró la atención en este caso, Virginia Barbancho borró decenas de archivos de su ordenador corporativo conectados con el supuesto favoritismo hacia Jésica.

Varios archivos contenían referencias a J. R., las iniciales de Jésica Rodríguez.

Fragmento del informe de auditoría sobre el borrado de archivos.

Asimismo, eliminó conversaciones de chat entre Barbancho y una gerente de Tragsatec, todas vinculadas a la pareja del entonces ministro de Transportes y al presunto enchufe de Jésica. Sin embargo, esos archivos fueron íntegramente recuperados.

Los expertos que realizaron la auditoría los encontraron en la papelera de reciclaje del ordenador de Barbancho, sin que hubieran sido modificados.

En la documentación accesible a EL ESPAÑOL, los auditores indican que no hallaron «indicios de borrado masivo o malicioso de documentos y mensajes relevantes», salvo en un caso puntual.

«La señora Barbancho eliminó varias carpetas que contenían información organizada y estructurada sobre la contratación de la señora Rodríguez», destaca el informe.

Las fechas en que ocurrieron estos hechos son relevantes: apenas unos días después de que, el 27 de febrero de 2025, la ex pareja de Ábalos reconociera ante el Tribunal Supremo que nunca realizó ninguna tarea en Tragsatec.

Según declaró la propia joven ante el juez Leopoldo Puente, tampoco desempeñó funciones en la empresa estatal Ineco, de la que había estado recibiendo remuneración mensual antes.

«Cronología JR»

Uno de los documentos borrados por Barbancho tenía por título

Virginia Barbancho, quien también testificó en el Supremo, era consciente del estatus laboral especial que poseía Jésica Rodríguez.

De hecho, conforme a lo descrito en el informe de auditoría, en una ocasión comentó que manejaba «un asunto bastante delicado» relacionado con «una persona (…) contratada en la encomienda de Ignacio Zaldívar«.

Este último ocupaba, en aquel momento,

El 11 de febrero de 2019, Koldo le comunicó: «Sólo una cosa: que llamen a la chica para iniciar los procedimientos de contratación (…). Si no, Jose me corta los huevos«.

El «Jose» al que se refiere el asesor no era otro que su superior: José Luis Ábalos, a quien solía llamar por su nombre de pila.

El lugar de trabajo inicialmente previsto para Jésica era la sede de Adif en Madrid. Sin embargo, se le concedió, de manera excepcional, la posibilidad de teletrabajar.

El informe, elaborado por los analistas de Evidentia, también expone que algunos partes horarios de la novia del ministro, que reflejaban las horas trabajadas por los empleados, fueron en realidad confeccionados por terceros y no por ella, aunque esa era parte de sus responsabilidades.

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