Reza Zabib, embajador de Irán en España, advierte sobre la posibilidad de que el conflicto se extienda si no se detienen las acciones.

El representante de la misión diplomática sostiene que nos encontramos en un «punto sin retorno» y expresa su «admiración» por la «postura del Gobierno de España».

El embajador posa para EL MUNDO

En la Embajada de Irán en España, una bandera ondea a media asta. En su interior, el embajador, con ojos fatigados y una expresión de tristeza visible, recibe a EL MUNDO vestido completamente de negro, debido a los 40 días de luto decretados tras confirmarse la muerte del Ayatolá Jamenei. Solicita que se recuerde que al menos 200 civiles han fallecido tras el ataque de Estados Unidos y se muestra firme y confiado en que su Gobierno resistirá la presión americana hasta que todo termine.

P.- Lo primero que me gustaría preguntarle es si puede ofrecer la información más reciente sobre la situación, ¿cómo transcurrió la noche?

R.- En realidad, el incidente principal no ocurrió esta noche. En el primer ataque, al inicio de la agresión, se destruyó el líder supremo y su oficina. Así que, en efecto, el evento central se dio en aquel momento. La operación continúa posteriormente.

P.- ¿Cuándo se enteró de que el Ayatolá Jamenei fue asesinado?

R.- La pasada noche.

P.- ¿Ha tenido oportunidad de comunicarse con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares?

R.- Mantenemos contacto con el Ministerio.

P.- Pedro Sánchez condenó ayer el ataque, ¿qué ha conversado con el ministro?

R.- Hemos dialogado en relación con la agresión. Se trata de una responsabilidad moral y legal para todos, ya que fue una agresión evidente. Es una violación del derecho internacional, por lo que hemos enviado un mensaje esperando que todas las naciones amigas y quienes apoyan el orden internacional la condenen. Mi ministro de Exteriores remitió una carta, pero como desde ayer es fin de semana, no he podido reunirme con su ministro, aunque hemos conversado telefónicamente.

P.- Ahora que Jamenei ha fallecido, ¿qué sigue? ¿El Gobierno está buscando un nuevo líder?

R.- Conforme a la Constitución, hay un procedimiento legal previsto para esto. Temporalmente, funcionará un consejo reducido compuesto por el presidente de la República, un clérigo senior y el jefe judicial. Ellos supervisarán todo y, con la mayor brevedad, el Consejo designará un nuevo líder.

P.- Donald Trump mencionó ayer que ahora es momento de que la gente asuma el poder político. ¿Considera que el Régimen está dispuesto a negociar cambios?

R.- ¿Se refiere al régimen estadounidense?

P.- No, al régimen iraní.

R.- Hemos contemplado siempre la posibilidad de cambios. No es viable mantener una única política. Sin embargo, las transformaciones internas no están relacionadas con influencias externas ni interferencias.

P.- En su opinión, ¿la represión durante las protestas recientes fue un error? Hay informes internacionales que indican que miles de personas fueron asesinadas.

R.- Antes de los informes internacionales, nosotros mismos reportamos las cifras. Explicamos lo sucedido durante las protestas. No fueron simples manifestaciones, sino una demostración inicial de fuerza reconocida por el Gobierno. Para detallar: comenzó el 28 de diciembre con tres días de huelga en el mercado iraní. El Gobierno dialogó con las organizaciones y casi se detuvo. Luego, hasta el 6 de enero hubo protestas en algunas ciudades, con ciertos episodios violentos que toleramos. A partir de las noches del 8 y 9, grupos terroristas bien entrenados y equipados distribuyeron armas en las calles, atacando estaciones policiales. Poseemos una grabación donde ordenan matar al máximo posible —a la gente, policías y cualquier persona cercana. Ese alto número de bajas fue resultado de esa operación. Según testimonios familiares, aproximadamente 2,500 fueron asesinados por terroristas y alrededor de 500 terroristas murieron también.

P.- ¿La policía no mató civiles?

R.- Probablemente hubo fuego cruzado y pérdidas civiles. Primero, el Gobierno toleró los ataques; en la primera noche, 150 policías fueron asesinados y quemados, sin fuertes disparos. En la segunda noche, ante la brutalidad, la policía respondió para controlar la situación, y aproximadamente 500 terroristas fueron abatidos.

P.- ¿Solo terroristas, no civiles?

R.- Además de 2,500 civiles fallecidos, que no eran objetivos policiales, intentamos protegerlos. Aunque durante el intercambio de fuego alguien pudo perder la vida.

P.- ¿Fue la represión el único modo de detener a los terroristas?

R.- Sí, no había otra opción, ya que estaban asesinando personas sistemáticamente. Tuvimos que frenar esas acciones violentas, pues estaban dispuestos a matar todo lo que podían.

P.- Ayer, Estados Unidos e Israel atacaron durante el día, algo inusual. ¿Es prueba de que sus capacidades militares superan a las de Irán?

R.- Por supuesto, Estados Unidos es una potencia considerable. No hablamos de un poder simétrico, sino de una guerra asimétrica. Nosotros disponemos de ciertas ventajas, ellos tienen mayor poder de fuego. Estamos defendiendo nuestro territorio y región, mientras ellos están lejos. Aunque poseen bases militares en países vecinos, luchamos en nuestro propio suelo, lo que representa un beneficio para nosotros.

P.- La respuesta fue un ataque a ocho países musulmanes durante el Ramadán. ¿Irán espera que esos países respondan a los ataques?

R.- Nunca hemos atacado objetivos dentro de ningún país, sea musulmán o no. Son amigos, hermanos en la región, vecinos. Nuestros objetivos fueron bases estadounidenses y oficiales sionistas presentes en esos países, y nos encargamos de informar debidamente antes de la acción bélica.

P.- Pero, por ejemplo, un misil iraní destruyó un hotel en la Marina de Dubái.

R.- Los objetivos se encontraban en bases militares o en lugares con presencia de oficiales estadounidenses e israelíes.

P.- ¿Había oficiales en ese hotel?

R.- Generalmente sí, salvo que se trate de un incidente militar que haya afectado infraestructuras estratégicas.

P.- ¿Puede confirmar que el ataque estadounidense destruyó infraestructuras estratégicas?

R.- No, no hay información de infraestructuras estratégicas dañadas. Sin embargo, derribaron varios edificios, algunos pertenecientes a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria (IRGC, por sus siglas en inglés). Pero no podemos calificar esos blancos como infraestructura estratégica.

P.- ¿Es este el inicio de una nueva guerra en Oriente Próximo, o se acerca el fin?

R.- Esa es una pregunta que corresponde a estadounidenses y sionistas. Nosotros no hemos iniciado la guerra, ni ahora ni en junio de 2025. Ellos iniciaron un conflicto sin provocación contra la población iraní. Solo nos defendemos a nosotros mismos y a nuestras naciones, tal como hicimos en la guerra de junio. Si ellos cesan, nosotros también podremos detenernos, incluso si debemos castigar al enemigo para evitar una tercera guerra. Pero si no cesan, la guerra podría expandirse en la región y más allá.

P.- Entonces, ¿el final depende de Estados Unidos?

R.- Sí, nadie puede dejar de defenderse. Defenderse es un derecho legítimo.

P.- Acabó de mencionar los ataques en junio de 2025. Trump afirmó que el motivo fue destruir instalaciones nucleares, y ahora repite lo mismo.

R.- Es difícil entender a este hombre. Primero dice que fue totalmente destruido; ahora advierte del peligro de las instalaciones nucleares iraníes y materiales nucleares. Si fue destruido hace meses, ¿cuál es entonces la razón? ¿Por qué iniciar otra escalada? Solo es militarismo. Se prioriza Israel sobre América. Aunque dice «América primero», en realidad es Israel primero y América después. Luchan por Israel.

P.- También mencionó ayer que muchos militares, fuerzas de seguridad y policías iraníes no quieren seguir luchando. ¿Es cierto?

R.- Es una afirmación absurda.

P.- ¿Confía en que el régimen continuará la lucha?

R.- Mi Gobierno y mi pueblo definitivamente continuarán defendiendo nuestro país.

P.- Ayer España condenó los ataques y llamó a la desescalada. ¿Es factible?

R.- Será posible cuando el agresor detenga las hostilidades y garantice que no habrán más ataques.

P.- ¿Hay algo que quisiera expresar a los españoles?

R.- La comunidad internacional está ante un punto sin retorno. Se trata de una degradación del orden internacional hacia un estado caótico, regido por la ley del más fuerte. Hoy en día, todos —como el Gobierno español, cuya postura admiro— deberán resistir, o serán víctimas sucesivas. Es una cuestión de alimentar a los cocodrilos, una metáfora usada contra el nazi Hitler: o se resiste, o el siguiente será la próxima víctima.

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