El impacto del lugar de estudio: las universidades públicas de Madrid y Cataluña lideran en empleabilidad y salarios

El centro de estudios influye cada vez más en el futuro laboral de los graduados, independientemente de la carrera escogida, aunque las diferencias se reducen en los grados con mejores salidas profesionales

Estudiantes durante una de las

La elección de una universidad pública en España comienza a tener un efecto cada vez más relevante en la empleabilidad y los ingresos de los graduados, llegando al punto en que el centro de estudios puede influir en el futuro profesional tanto como, o más que, la carrera seleccionada. Un reciente informe de Funcas, que examina la cohorte 2015–2016 y sigue la trayectoria académica y laboral de los estudiantes hasta 2023, indica que las universidades públicas con mejores indicadores laborales se concentran principalmente en Madrid y Cataluña. De las 15 instituciones con mayor tasa de empleabilidad, 11 corresponden a estas dos regiones, evidenciando un sistema cada vez más segmentado dentro del sector público.

Para valorar el impacto de la institución, los autores llevaron a cabo un análisis de clústeres que agrupa las universidades según la nota media de admisión y la tasa de afiliación laboral de sus egresados. Entre las universidades con mejores perspectivas profesionales sobresale el grupo de centros con alta capacidad de inserción y baja selectividad de acceso, donde los alumnos ingresan con una nota media de 6,45, alcanzan una afiliación laboral del 63% tras la graduación y perciben salarios promedio próximos a los 25.000 euros cuatro años después. Este conjunto incluye a las universidades de Vic, La Rioja, Girona, Rovira y Virgili, la Politécnica de Catalunya y la Universidad Pública de Navarra.

Fuente: Funcas

En contraste, quienes proceden de centros con menor eficacia presentan un salario medio de 22.288 euros, lo que implica una brecha salarial del 12% que no disminuye con el paso del tiempo. Además, la empleabilidad en estas universidades desciende hasta el 42,46%, a pesar de que sus notas de corte medias son casi un punto superiores a las del grupo favorable.

El rigor académico no garantiza mejores empleos

El conjunto que ocupa el segundo lugar en la clasificación por empleabilidad, con una tasa del 58,72%, está formado por nueve universidades (Universidad de Barcelona, Autónoma de Barcelona, de Alcalá, Politécnica de Barcelona, Politécnica de Cartagena, Rey Juan Carlos, Politécnica de Madrid, Carlos III de Madrid, Universidad de León y Pompeu Fabra), en las que la nota media de acceso es elevada, alcanzando un 8,14, pero donde el salario medio anual desciende a 23.384 euros. También existe un pequeño grupo (solo el 6% del total) que demanda las notas de acceso más exigentes (media de 8,71) aunque ofrece una empleabilidad moderada del 46% con sueldos de 22.344 euros, fenómeno que los investigadores denominan “paradoja de la exigencia”. Esto pone de manifiesto que la universidad pública escogida puede incrementar o limitar el efecto de la carrera, generando diferencias notables en las oportunidades laborales.

Fuente: Funcas

La mayoría de las universidades con mejores resultados se ubican en Madrid y Cataluña, mientras que otras comunidades están menos representadas en los segmentos de rendimiento laboral elevado. Esta concentración implica que la localización geográfica de la universidad pública empieza a tener un papel crucial en la carrera profesional de los egresados, más allá de la elección del grado, al determinar el tipo de empleo al que acceden tras graduarse, así como por la influencia del entorno institucional en las propias universidades.

Un sistema que avanza hacia la desigualdad

Tradicionalmente, la universidad pública española mostraba resultados relativamente homogéneos entre sus graduados, con la nota de acceso como principal filtro académico. No obstante, el incremento continuo del número de estudiantes, que ha pasado de aproximadamente 300.000 hace cinco décadas a más de 1,5 millones en el curso 2024–2025, junto con la publicación de datos oficiales sobre inserción laboral, ha permitido identificar diferencias notorias entre universidades y campos de estudio. El reciente informe de Funcas destaca que la ubicación y el perfil institucional inciden decisivamente en los resultados profesionales.

Fuente: Funcas

Por otro lado, el análisis revela una relación clara entre la selectividad de acceso y la empleabilidad en función del área de estudio. Las carreras con alta inserción laboral, como Ingeniería Informática, Ciencias de la Salud, Veterinaria, Administración y Dirección de Empresas y Enfermería, requieren notas de entrada que oscilan entre 7,5 y 8,7 sobre 10, mientras que disciplinas como Filosofía, Bellas Artes o Historia del Arte presentan notas medias de 5 a 6,5. Esta conexión confirma que la carrera sigue siendo un factor relevante para la inserción laboral, aunque no explica completamente las diferencias entre universidades.

Los grados con las notas de corte más elevadas atraen a estudiantes con un nivel académico y preparación similares, lo que hace que los resultados profesionales sean más homogéneos entre universidades. En cambio, los programas menos selectivos reciben alumnos con una diversidad mayor en capacidades y preparación, y las disparidades en recursos, profesorado y vínculos con el mercado laboral provocan que empleabilidad y salarios varíen más según la universidad.

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