Candidatos para reemplazar a Yolanda Díaz, denominación del nuevo proyecto y principales dudas en un momento decisivo para la izquierda

Las atencciones se centran inicialmente en los ministros, quienes son las figuras más reconocidas y con mayor influencia dentro del ámbito de Sumar.

Ernest Urtasun, Yolanda Díaz, Pablo Bustinduy y Mónica García, el pasado octubre, en una reunión de ministros de Sumar.

Los partidos a la izquierda del PSOE, con la excepción de Podemos, confirmarán este sábado su compromiso de presentarse juntos a las próximas elecciones generales. La alianza durante esta semana decisiva está prácticamente asegurada. Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes mostrarán cohesión en su encuentro del día 21, transmitiendo un mensaje de unidad, pese a que existen dos temas clave de esta nueva etapa que aún quedan pendientes. Y no son asuntos simples.

El primero es la denominación electoral que no llevará el nombre de Sumar. Esta cuestión se resolvió después de las europeas, pues «una parte no puede representar al todo». El partido de Yolanda Díaz, o sea un segmento de la ecuación, se llama Movimiento Sumar, lo que causa «confusión». Por esta razón, hay un grupo trabajando en una nueva identidad que incluye también aspectos gráficos como el logo y el color. Esta decisión no estará lista para el día 21 y no hay fecha establecida para su anuncio.

El siguiente punto es el liderazgo de Yolanda Díaz. El espacio político espera conocer la decisión de la vicepresidenta segunda. Ella debe determinar si desea repetir como candidata o prefiere dar un paso al costado. El debate es profundo y genera discrepancias entre los socios. Por eso, se busca postergarlo para evitar tensiones inmediatas.

IU ha sido el partido que con mayor claridad ha manifestado la necesidad de renovar el liderazgo y ofrecer a los electores un elemento novedoso que evidencie el cambio de etapa y, con ello, vuelva a generar entusiasmo en la ciudadanía. En contraste, Movimiento Sumar ha defendido con firmeza a Díaz, reconociéndola como el «referente natural» y apostando abiertamente por su continuidad como candidata.

Sin embargo, la realidad resulta más compleja. Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, ha sido un indicio del problema. En el espacio existe un vacío político y emocional que ya no llena el liderazgo de la vicepresidenta segunda. Muchos sectores de Sumar lo reconocen en privado. Esta es la razón por la cual Rufián genera agitación en el espacio al postularse para encabezar un gran frente de izquierdas.

Alberto Garzón, exministro y exlíder de IU, publicó un gráfico que mostraba que el respaldo al liderazgo de Díaz entre electores progresistas está disminuyendo rápidamente, mientras que la preferencia por Rufián aumenta. Sin embargo, la hipótesis Rufián no convence a los partidos de la nueva alianza, que no ven posibilidades reales de que prospere. Así, la cuestión del liderazgo inevitablemente plantea qué sucederá si Díaz no repite. ¿Existe un sucesor? ¿Quién sería?

Las miradas se dirigen primero a los ministros por ser las figuras con más reconocimiento y peso dentro del universo Sumar. Empezando por las mujeres, se encuentra Mónica García, líder de Más Madrid. La ministra de Sanidad es una figura política destacada, pero tanto ella como su formación apuestan por que continúe como candidata a la Comunidad de Madrid. Aunque pasa desapercibido para la prensa, García realiza semanalmente actos en distritos de la capital y municipios cercanos para fortalecer Más Madrid como principal opción frente al PP en la comunidad. Esto revela su compromiso. Para Más Madrid es prioritario aumentar su influencia en gobiernos locales y en la Asamblea más que incrementar su número de diputados en el Congreso. Esa es su prioridad.

Yolanda Díaz y Sira Rego, en los pasillos del Congreso en marzo de 2025.

Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia, se presentó para liderar IU pero perdió el congreso frente a Antonio Maíllo y las fuerzas establecidas de la formación, que promovieron una candidatura alternativa al no alcanzar un acuerdo con ella.

Una figura en crecimiento es Pablo Bustinduy, quien atrae todas las miradas. El ministro de Derechos Sociales y Consumo está potenciando su perfil político y lidera batallas clave dentro del espacio, especialmente en temas como la vivienda. Es muy valorado en Sumar, tanto por su inteligencia como por su capacidad oratoria; sin embargo, él mismo descarta postularse como candidato. Evita la vida partidista y se centra principalmente en su familia.

Ernest Urtasun, ministro de Cultura, es también una figura relevante dentro del espacio y, durante esta etapa como portavoz de Sumar, ha mantenido una estrecha relación con Yolanda Díaz. Este dato puede interpretarse de manera positiva o negativa, dependiendo de quién realice el análisis.

A partir de aquí, las opciones para un relevo de Díaz se complican. El líder de IU, Antonio Maíllo, se presenta como candidato a las elecciones en Andalucía y ha asegurado que permanecerá en el Parlamento autonómico. Esto amplía las posibilidades y deja abierta la cuestión de si el sustituto podría ser un independiente surgido desde la sociedad civil.

Lo cierto es que, a priori, no existe un sucesor natural evidente para Díaz. El espacio no está en la misma situación que en 2016, cuando se formó Unidas Podemos. En ese momento, bajo Pablo Iglesias figuraban líderes como Alberto Garzón, Íñigo Errejón, Ada Colau, Mónica Oltra, Manuela Carmena, Xavier Domènech, Irene Montero, Teresa Rodríguez, Pablo Echenique… y Yolanda Díaz. Muchos perfiles en su mejor momento. Desde entonces, la historia ha tenido altibajos.

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