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- Autor, Georgina Rannard
- Título del autor, Reportera de Ciencia, BBC News
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Un hueso de pata de elefante descubierto por arqueólogos durante excavaciones en el sur de España podría constituir la primera evidencia de que una unidad de elefantes de guerra devastó la antigua Europa.
Expertos sostienen que este hallazgo podría representar la prueba más concreta hasta ahora de la tropa de elefantes de batalla utilizada por el legendario general cartaginés Aníbal.
Las ilustraciones de la guerra de Aníbal contra Roma sugerían desde hace tiempo el uso de estos animales en combate, pero nunca antes se había encontrado evidencia tangible que verificara estas hipótesis.
Actualmente, se han identificado restos óseos de estos animales durante una excavación en un yacimiento de la Edad de Hierro situado cerca de Córdoba.
El comandante de Cartago

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“Salvo piezas de marfil, la aparición de restos de elefante en contextos arqueológicos europeos es sumamente infrecuente”, indica el equipo de investigadores en un artículo publicado en Journal of Archaeological Science: Reports.
Reconocido como uno de los estrategas militares más destacados del periodo clásico, Aníbal lideró sus fuerzas desde la influyente ciudad de Cartago, situada en el actual Túnez, hacia Europa para disputar el dominio del Mediterráneo.
Se considera que condujo a tropas y animales a través de España y Francia con el objetivo de invadir Italia, cruzando los Alpes con un contingente de 37 elefantes en el año 218 a.C., en la segunda fase de las Guerras Púnicas.
Los restos localizados en España corresponderían a un elefante que falleció antes de alcanzar los Alpes.
La excavación fue liderada por el profesor Rafael M. Martínez Sánchez, quien halló el hueso bajo los escombros de un muro en un sitio arqueológico conocido como Colina de los Quemados.
Lo que revelan los huesos

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Se aplicaron métodos de datación por carbono para establecer la antigüedad del hueso cúbico, que mide cerca de 10 cm.
Este análisis permitió concluir que pertenece al periodo de la Segunda Guerra Púnica.
Además, se llevó a cabo una comparación entre huesos de elefantes actuales y mamuts esteparios para precisar su procedencia.
Durante las excavaciones realizadas en 2020, el equipo halló artillería, monedas y cerámica, aportando indicios adicionales que sugieren que el lugar fue escenario de un enfrentamiento bélico.
“Dado que se trata de especies no nativas y los animales terrestres vivos de mayor tamaño, estos ejemplares habrían necesitado transporte marítimo”, explican los investigadores.
Se destaca la improbabilidad de que se trasladaran cadáveres, y el bajo valor estético de los huesos indica que no fueron empleados con fines decorativos ni artesanales.
No obstante, los especialistas advierten que identificar la especie exacta del elefante será una tarea compleja.
“Aunque este hueso probablemente no pertenece a alguno de los ejemplares legendarios que Aníbal cruzó por los Alpes, podría representar la primera reliquia conocida —tan buscada por los estudiosos europeos de la Edad Moderna— de los elefantes usados en las guerras púnicas entre Roma y Cartago por el dominio mediterráneo”, concluyen los autores en su publicación.

