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Información del artículo
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- Autor, Tabby Wilson
- Título del autor, BBC News
- Autor, Robert Greenall
- Título del autor, BBC News
- Fecha de publicación 12 julio 2026
- Tiempo de lectura: 4 min
Estados Unidos sostiene que el estrecho de Ormuz sigue abierto, pese a que Irán asegura haber cerrado esa vía marítima en medio de recientes enfrentamientos entre ambos países.
Las tensiones, que se intensificaron a comienzos de la semana, continuaron activas durante el fin de semana.
Este domingo, el Comando Central de EE.UU. comunicó el inicio de una serie de ataques contra Irán para —según señalaba un mensaje en su cuenta de X— «seguir debilitando su capacidad de ataque a embarcaciones civiles y navíos comerciales que transitan libremente por el estrecho de Ormuz».
Anteriormente, el sábado, las fuerzas estadounidenses informaron haber atacado más de 140 objetivos en suelo iraní.
La ofensiva fue una respuesta al ataque iraní contra un barco que navegaba por el estrecho y que, según Teherán, usaba una ruta no autorizada.
Irán ha intentado afirmar su dominio sobre esta ruta marítima estratégica y, la mañana del domingo, declaró que permanecería cerrada hasta nuevo aviso.
Además, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) efectuó ataques de gran alcance contra bases y aliados estadounidenses en la región durante el domingo, lo que incrementó la escala de los enfrentamientos.
Este grupo militar indicó haber atacado una base estadounidense en Jordania, mientras que Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Omán y Bahréin afirmaron haber respondido a ataques con misiles y drones provenientes de Irán.
La BBC solicitó declaraciones al Comando Central de EE.UU. (Centcom) sobre el ataque ocurrido en Jordania.
Qatar, que actúa como mediador en las negociaciones para un cese al fuego, no había sido atacado desde abril, mientras que los EAU no sufrieron ataques desde mayo.
El domingo por la tarde, la agencia iraní IRNA reportó que el «enemigo» había lanzado misiles contra Qeshm, una isla con gran importancia estratégica en el Golfo que alberga una base clave de la Guardia Revolucionaria.
La reactivación de estos ataques amenaza el acuerdo temporal de alto el fuego firmado el mes pasado, que buscaba reabrir el estrecho y, a largo plazo, concluir el conflicto.
A comienzos de semana, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que los ataques iraníes habían terminado la tregua, mientras que el canciller iraní Abbas Araghchi acusó a Estados Unidos de incumplir el pacto.
Sin embargo, Trump afirmó que las negociaciones continuarían y que los mediadores están intentando reactivar el proceso.
Medios estadounidenses reportaron que Irán informó a funcionarios de EE.UU. que los ataques contra petroleros a inicios de semana fueron error, responsabilizando a un grupo disidente interno.
La última oleada de agresiones empezó luego de que la Guardia Revolucionaria anunciara haber disparado un misil contra un navío que intentaba navegar por una ruta no autorizada.

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El Centcom afirmó que la Guardia Revolucionaria Islámica «atacó de manera flagrante» un buque con bandera chipriota que resultó con daños en la sala de máquinas, quedando «incapaz de continuar su viaje».
El mando estadounidense añadió que un tripulante del buque MV GFS Galaxy está desaparecido.
La organización británica Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) señaló que las fuerzas militares indicaron que la tripulación se vio forzada a abandonar la nave y se encuentra en un bote salvavidas.
«Se le otorgó a Irán otra oportunidad para demostrar el cumplimiento del Memorando de Entendimiento después de haber sido responsabilizado por ataques previos a embarcaciones comerciales, pero volvió a incumplir», escribió el Centcom en X.
Asimismo, detalló que los ataques estadounidenses alcanzaron 140 objetivos militares iraníes, incluyendo instalaciones de misiles y drones, sistemas de comunicaciones y puntos de vigilancia costera.
El comunicado fue difundido por el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, quien declaró: «Irán tomó una mala decisión. Ahora sufren las consecuencias».
Por su parte, la Guardia Revolucionaria afirmó que EE.UU. había atacado «diversas bases costeras y torres de telecomunicaciones en la costa sur».
Como respuesta, Irán indicó que su «primera fase» de represalias incluyó ataques a la base aérea Príncipe Hassan en Jordania, asegurando haber destruido el centro de mando y control, además de los hangares de drones MQ-9.
El domingo, el Centcom reiteró que el estrecho permanece abierto y alertó que las fuerzas estadounidenses están desplegadas para garantizar el libre tránsito.
Sin embargo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf —que además es el principal negociador con EE.UU.— escribió en X que la «era de los acuerdos unilaterales ha TERMINADO».
«Se les advirtió: cumplan sus compromisos o enfrentan las consecuencias. La realidad está llegando», concluyó.

