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Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU., afirmó el sábado durante la Conferencia de Seguridad de Múnich que «Europa y Estados Unidos ‘existimos juntos'», destacando que el destino del continente europeo «jamás dejará de ser relevante» para EE.UU.
No obstante, Rubio cuestionó las políticas energéticas y migratorias implantadas por sus predecesores y algunos líderes occidentales, las cuales, según él, han deteriorado la situación económica de la población y «ponen en riesgo nuestro futuro».
Igualmente, criticó a Naciones Unidas, asegurando que dicha organización no ha tenido un papel efectivo en la solución de conflictos.
Esta conferencia, que reúne a líderes gubernamentales, expertos en seguridad y ministros de defensa, tiene lugar en un contexto donde la tradicional alianza política y militar entre Estados Unidos y Europa enfrenta tensiones derivadas de las políticas del presidente estadounidense Donald Trump.
Además, el duro discurso pronunciado por el vicepresidente estadounidense JD Vance en la Conferencia de Seguridad hace un año marcó el inicio de un periodo de enfriamiento en la relación transatlántica.
Ahora, las palabras de Rubio evidencian un aparente intento de distensión, especialmente desde la parte estadounidense.
El máximo responsable de la diplomacia estadounidense expresó que esperan contar con el respaldo de sus aliados europeos: «EE.UU. y Europa existimos juntos», afirmó. «Nuestro futuro permanecerá siempre unido al de ustedes», añadió Rubio ante aplausos.
Reiteró a sus aliados europeos que Estados Unidos tiene la intención de colaborar estrechamente con ellos, aunque insistió en que la alianza requiere fortalecerse: «No deseamos aliados débiles», subrayó, y apuntó que a su país no le interesa ser «un cuidador educado y ordenado del declive controlado de Occidente».
«Cometimos estos errores juntos»
Rubio inició su discurso haciendo referencia a la «alianza histórica» entre Estados Unidos y Europa y a la construcción de un mundo sin fronteras tras la caída del Muro de Berlín en 1989.
Sin embargo, calificó esto como una «ilusión peligrosa» y una «idea irracional» que pasaba por alto tanto la naturaleza humana como la historia.
Comentó que este error «nos ha costado un alto precio».
Posteriormente, Rubio evaluó el tema del libre comercio, señalando que mientras otras naciones han invertido en sus economías, «nosotros, Occidente, hemos cedido cada vez más nuestra soberanía».
Indicó que, al priorizar políticas encaminadas a apaciguar un «culto al cambio climático», también se ha «apostado por políticas que empobrecen a nuestra gente, mientras los competidores invierten en petróleo».
Rubio aseveró igualmente que Occidente «ha abierto sus puertas a una ola migratoria masiva sin precedentes», que, en su opinión, «ponen en riesgo nuestro futuro».
«Cometimos estos errores juntos», declaró, añadiendo que «Estados Unidos y Europa ahora tienen la responsabilidad con sus pueblos de avanzar y reconstruir».
Con Donald Trump, afirmó, «Estados Unidos planea asumir la tarea de renovación y restauración».

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«Aunque estamos preparados para actuar de manera independiente, si es necesario, preferimos hacerlo junto con ustedes», expresó en dirección a los líderes europeos presentes.
«Formamos parte de una única civilización: la civilización occidental», afirmó, destacando la conexión económica y cultural entre Europa y Estados Unidos. «Europa debe perseverar».
Rubio abordó después la cuestión migratoria y la seguridad en las fronteras, señalando que Occidente puede prosperar solo si mantiene control sobre sus límites territoriales.
«Esto no es un acto xenófobo», aclaró, sino un «acción fundamental» de soberanía nacional.
Añadió que la seguridad fronteriza representa una «amenaza inmediata» para la cohesión social y la «pervivencia de nuestra civilización».
Con respecto a los sistemas de cooperación internacional como la ONU, el secretario de Estado afirmó que no es necesario abandonarlos ni eliminar las instituciones globales existentes.
Sin embargo, señaló que «deben reformarse y reconstruirse». La ONU, indicó, «aún posee la capacidad de ser una herramienta para el bien en el mundo, aunque no ha respondido a algunos de los desafíos más apremiantes de la actualidad».

Para finalizar su intervención, Rubio hizo referencia nuevamente a la alianza entre Europa y Estados Unidos.
«No deseamos aliados débiles», afirmó. «EE.UU. busca una Europa capaz de defenderse para que ningún adversario se atreva a poner a prueba nuestra fuerza conjunta».
Continuó señalando que la administración Trump no pretende contar con aliados que traten de «racionalizar un statu quo fragmentado», sino con aquellos dispuestos a remediarlo.
No existe ningún interés por parte de Estados Unidos en ser «guardianes amables y ordenados del declive controlado de Occidente».
Análisis de Frank Gardner, corresponsal de seguridad de la BBC
Una ovación de pie para Marco Rubio en una sala llena aquí en Múnich, donde se respiró alivio al comprobar que Estados Unidos sigue queriendo mantener su alianza con Europa.
El mensaje principal del discurso inaugural de Rubio es la confirmación de que Estados Unidos continúa deseando ser aliado de Europa.
Sin embargo, existen discrepancias evidentes. Criticó las políticas relacionadas con el cambio climático, la migración y el libre comercio.
Claramente, las diferencias entre Europa y Estados Unidos persisten, pero se percibe que Rubio intentó sanar algunas de las heridas provocadas aquí el año anterior por J. D. Vance.

