Alexander Wang, líder de IA en Meta, declara que tendrá hijos solo después de Elon Musk

El jefe de IA de Meta, Alexander Wang, asegura que no tendrá hijos hasta después de que Elon Musk...

Decidir tener hijos es una de las elecciones más significativas que una persona puede realizar, y antes de dar ese paso (que transforma la vida para siempre), es fundamental valorar múltiples factores. Desde la situación personal hasta el entorno y condiciones en que crecerán los descendientes, son varios los elementos que deben considerarse.

Cada individuo tiene sus razones, pero sin duda una de las más inusuales es la manifestada por el jefe de IA de Meta, Alexander Wang. En una entrevista en un podcast, Wang afirmó que no planeaba tener hijos hasta que la compañía de Elon Musk Neuralink, o alguna otra firma de neurotecnología, estuvieran lo suficientemente desarrolladas, fiables y accesibles para el público en general.

Elon Musk fundó Neuralink, que actualmente realiza ensayos clínicos destinados a restaurar la movilidad en pacientes con parálisis. Musk ha promovido durante mucho tiempo la idea de expandir la tecnología para potenciar las capacidades cognitivas humanas.

Wang comparte esta visión y desearía aplicar esta tecnología en sus hijos, explicando que, según él, «el cerebro infantil durante los primeros siete años es mucho más plástico» y puede aprender a interactuar con interfaces cerebro-ordenador, lo cual desbloquea un potencial mayor que en el cerebro adulto». Con una perspectiva futurista, Wang sostiene que los niños podrían dominar estas interfaces de forma que los adultos sencillamente no conseguirían.

«Pienso que, debido a la plasticidad cerebral en la infancia, se podría modificar más de 300 millones de sinapsis en todo el cerebro de forma parecida». Las palabras de Wang subrayan cómo algunos líderes tecnológicos perciben las interfaces cerebro-ordenador no solo como dispositivos médicos, sino como mejoras fundamentales para las próximas generaciones.

Para ellos, la IA evoluciona a una velocidad exponencial, mientras que la evolución biológica humana es lenta. Por eso, Wang, al igual que otros expertos, plantea que en un futuro caracterizado por la superinteligencia podría hacerse imprescindible conectar directamente el cerebro con la IA para mantener la competitividad cognitiva de los seres humanos.

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