Luis de la Fuente responde a las críticas del público argentino destacando la importancia del respeto desde la infancia

Luis de la Fuente, en el evento organizado por FIFA previo a la final del Mundial. La mayoría argentina presente en Nueva York generó una escena incómoda durante el evento organizado por FIFA antes de la final.

Más información: Cómo hemos cambiado: el cara a cara de los héroes de España en 2010 y los que buscan hacer historia en el Mundial 2026

Luis de la Fuente fue protagonista inesperado en Nueva York cuando un grupo de seguidores argentinos le dirigió abucheos durante un acto previo al final del Mundial 2026, lo que le obligó a interrumpir su intervención y a reclamar respeto como respuesta.

«Desde pequeño me han enseñado a ser respetuoso», declaró el seleccionador español, estableciendo con claridad el límite entre la pasión en las gradas y los comportamientos que, en su opinión, no deberían superarse.

Durante el evento organizado por la FIFA en la ciudad, que contó con la presencia de entrenadores y capitanes de Argentina y España y con acceso abierto para los fans, De la Fuente se disponía a responder a las preguntas de los medios cuando parte del público comenzó a silbar y abuchear desde las zonas reservadas para los seguidores.

La fuerza de los silbidos impidió que continuara hablando normalmente, obligándole a detenerse, en una situación que evidenció un ambiente distinto al de las tradicionales ruedas de prensa.

Frente a este hecho, el entrenador español —junto a Rodri, capitán del equipo nacional— reaccionó con calma pero con firmeza. Al principio mostró una leve sonrisa, justo después de que comenzara la protesta tras su presentación ante el público.

Luego, con el micrófono en mano, expresó claramente su postura: «Me enseñaron, de verdad, desde pequeño, a respetar a todo el mundo y deberíamos aprender un poco de esa lección». A pocos metros, Messi y Scaloni también presenciaban la desagradable situación.

Predominio argentino en la ciudad

Este episodio sucede en un contexto donde domina el color albiceleste en Nueva York. Durante los días previos, la ciudad se ha llenado de camisetas argentinas y de seguidores movilizados por el efecto Messi, hasta el punto en que varios informes señalan a Nueva York como un enclave con fuerte presencia argentina para la final.

Se calcula que decenas de miles de hinchas argentinos han viajado o lo harán hacia el área metropolitana Nueva York-Nueva Jersey, con pronósticos que indican una mayoría sudamericana tanto en las calles como en las gradas del MetLife Stadium, donde se prevé que el apoyo vocal a España será minoritario.

El estadio, con capacidad para más de 80.000 espectadores, y el volumen de reservas y reventa anticipan un ambiente muy tenso para ambos equipos, aunque con una mayoría clara que favorecerá a Argentina en cuanto a número y apoyo sonoro.

Esta realidad, sumada a la gran afluencia de fans en eventos oficiales y zonas de encuentro, explica que un seleccionador adversario como De la Fuente se encuentre con un entorno hostil incluso antes de iniciarse el partido.

De esta manera, la escena evidenció por un lado la diferencia entre la educación y el tono sereno que defiende el técnico y la efervescencia de una afición que vive la final como una continuación del ciclo triunfante de Argentina.

Por otro lado, anticipa el tipo de atmósfera que España enfrentará el domingo: un ambiente predominantemente albiceleste, que tendrá impacto dentro y fuera del estadio, donde la selección de De la Fuente deberá superar no solo al adversario, sino también al ruido que lo rodea.

Scroll al inicio