El presidentese desvió las preguntas más delicadas al citar los casos de corrupción del PP, que cuantificó en 34 bajo Aznar y 62 durante Rajoy.

Pedro Sánchez se presentó este jueves para aclarar un episodio de corrupción y terminó exponiendo los del Partido Popular, según sus propios cálculos e incluyendo en la relación alguno que no lo fue realmente. Frente a términos como «Ábalos», «Cerdán» o «Koldo», el presidente del Gobierno siempre tenía a mano el caso Gürtel en alguna de sus 12 fases -actualmente en curso el duodécimo y último juicio-. En particular, leyó un fragmento de la sentencia que lo impulsó al poder.
«Cuando se tramita la moción de censura en 2018, hay una sentencia de la Audiencia Nacional que denuncia asuntos tan graves como los siguientes: que la corrupción del Partido Popular, y cito textualmente, estableció paralelamente un sistema institucional de corrupción eficiente mediante mecánicas de manipulación en la contratación pública en ámbitos central, autonómico y local…».
Un caso en el que también insistió, aunque nunca llegó a convertirse en causa. En el espacio que se volvió un frontón de reproches desde donde respondía, Sánchez se defendió de la acusación relacionada con su hermano al mencionar la investigación de la Fiscalía hacia el hermano de Isabel Díaz Ayuso por la comisión en la venta de mascarillas. Anticorrupción determinó que no existían fundamentos suficientes para llevar el asunto a los tribunales.
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