Las claves
La juez ha cerrado la causa contra Vito Quiles por la acusación de agresión presentada por Sarah Santaolalla, al no encontrarse evidencia de agresión en los vídeos.
Las grabaciones revisadas, tanto las de seguridad como las proporcionadas por la Policía y el propio Quiles, demuestran que no se acercó a Santaolalla.
El informe del médico forense revela que no existen lesiones físicas ni daños relacionados con el incidente bajo investigación.
La decisión judicial determina que los hechos denunciados no constituyen delito y ordena el archivo definitivo del caso.
La juez encargada del caso por la denuncia de agresión interpuesta por Sarah Santaolalla contra Vito Quiles ha decidido archivar la causa.
Según la resolución a la que tuvo acceso EL ESPAÑOL, la magistrada concluye que en los vídeos que registraron el encuentro frente al Senado, «no se observa agresión alguna cometida por el investigado».
La juez señala que «el investigado [Vito Quiles] ni siquiera se acerca a la señora Santaolalla», antes de mencionar que, a pesar de ello, la analista política y colaboradora de televisión solicitó una orden de protección.
Tras la denuncia por presunta agresión, varios ministros expresaron su apoyo y Interior le asignó escolta policial durante unos días.
En la resolución fechada este jueves, la juez indica que «el motivo» de este procedimiento ha sido «la supuesta agresión que habría sufrido la denunciante, Sarah Santaolalla», a la salida de un acto en el Senado.
Por ello, el Juzgado examinó grabaciones tanto de las cámaras de seguridad de la Cámara Alta como las entregadas por la Policía y el propio Quiles.
En ninguna de las grabaciones se aprecia que el investigado agreda a la tertuliana, quien empezó a usar un cabestrillo en sus apariciones públicas tras el incidente.
«Es evidente que, debido a que los hechos denunciados fueron grabados, tanto por el propio investigado como por las cámaras del Senado, estas imágenes constituyen la evidencia principal», explica la juez.
«Las grabaciones entregadas por el señor Quiles no muestran agresión alguna, confirmándose que el investigado ni siquiera se aproxima a la denunciante«, resalta la magistrada.
Lo mismo ocurre con los vídeos suministrados por la Policía, que son más extensos y cuya autenticidad no ofrece duda alguna.
«No se aprecia conducta agresiva alguna», concluye la titular del Juzgado de Instrucción número 23 de Madrid.
La magistrada detalla que el investigado estaba en la Plaza de la Marina, junto al Senado, cuando vio salir a Santaolalla, quien «siempre estaba rodeada de varias personas» que «formaban una barrera de protección a su alrededor».
De hecho, «mantienen distancia con el investigado, impidiendo que se aproxime, llegando a realizar bloqueos físicos para contenerlo«.
La Policía Nacional incluso intervino para calmar la situación. «Por lo tanto», concluye la juez, «en las grabaciones no se observa intento alguno de agresión por parte del investigado hacia la perjudicada».
Por otra parte, el médico forense que examinó a Santaolalla determinó que «no existen» lesiones objetivas ni daños físicos vinculados al caso en cuestión.
«Por consiguiente», finaliza la resolución judicial, «se considera que los hechos investigados no constituyen delito alguno». «Se acuerda el sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones», dicta la magistrada.

