Convertir tu piscina en una fuente de ingresos: gana hasta 5.000 euros alquilándola durante este verano de altas temperaturas

Con más de 1,3 millones de piscinas privadas y pocas alternativas públicas en la mayoría de las grandes urbes, ciertas plataformas capitalizan la demanda alquilando espacios de ocio por horas

Una piscina privada (Freepik)

Las olas de calor cada vez más severas y la escasez de opciones públicas para afrontarlas están modificando la manera de mitigar el calor en verano. En España existen ya más de 1,3 millones de piscinas privadas, y anualmente se construyen 30.000 más; sin embargo, las opciones públicas continúan siendo limitadas incluso en grandes ciudades como Barcelona, que cuenta con 14 piscinas municipales al aire libre. Por su parte, Madrid apenas supera la veintena de piscinas públicas exteriores para una población de 3,5 millones. En localidades especialmente vulnerables al calor, como Córdoba, la diferencia es aún más marcada: miles de piscinas privadas frente a menos de diez instalaciones públicas.

En esta situación, el alivio durante el verano depende cada vez más del poder adquisitivo y del acceso a espacios privados. Mientras las reducidas opciones municipales se saturan en las ciudades que las ofrecen y muchas localidades carecen de espacios públicos suficientes para refrescarse, los jardines y piscinas individuales apuntan a convertirse en posibles negocios temporales vinculados al ocio.

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Aquí es donde surge Cocopool, una startup fundada en Barcelona en 2022, inicialmente descrita en medios con el claim publicitario de “Airbnb de las piscinas”. Su creador, Gerard Xalabardé, ideó el proyecto a partir de una premisa sencilla: dado que muchas piscinas están vacías durante buena parte del día, ¿por qué no rentarlas por horas? La firma opera como intermediaria entre dueños de viviendas con piscina y usuarios interesados en alquilar esos espacios por tiempos limitados, prometiendo transformar el ocio veraniego. Aunque esta alternativa aún no es una costumbre establecida, el negocio continúa creciendo y ha pasado de ser una novedad a ofrecer ingresos promedio de 5.000 euros a quienes ponen su piscina en la plataforma.

Hasta 1250 euros por disfrutar una tarde en la piscina

El modelo es similar al de otras plataformas dentro de la llamada “economía colaborativa” como Airbnb, Uber o BlaBlaCar. Los propietarios publican sus piscinas con fotos, horarios y reglas de uso, para que quienes accedan puedan reservar franjas horarias mediante la aplicación. Al no contar con pernoctaciones, este sistema evita muchas de las limitaciones que afectan al alquiler turístico tradicional. Así, un espacio privado habitacional se transforma en una experiencia de ocio por horas y la plataforma cobra un porcentaje como comisión por la gestión.

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Una piscina en el patio de una casa.

Las tarifas inician alrededor de los 25 euros por hora para grupos pequeños y piscinas de características modestas, o 175 euros por el uso del espacio durante una tarde completa. No obstante, piscinas exclusivas que incluyen jardines, barbacoas o áreas chill out ideales para redes sociales pueden cobrar más de 250 euros por siete horas con un grupo menor a cinco personas, e incluso llegar a 1250 euros para eventos con más de 50 asistentes. Para quienes ofrecen su piscina, la plataforma asegura, mediante una nota de prensa, ingresos adicionales que generalmente rondan los 5.000 euros a lo largo del verano, aunque en zonas con alta demanda o propiedades muy atractivas, pueden superar los 20.000 euros.

La empresa sostiene que ya cuenta con cientos de propietarios registrados y decenas de miles de usuarios. Su web presenta opciones en ciudades como Barcelona, Madrid, Alicante, Sevilla, Valencia, Tarragona, Girona y Toledo. En 2026 completó una ronda de financiación de 435.000 euros para ampliar su presencia a nuevas provincias y diversificar su modelo comercial.

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El negocio se expande más allá del verano

El concepto de alquilar espacios privados por horas comienza también a aplicarse a terrazas, azoteas, jardines y salones. Plataformas como Cocopool introducen estas áreas para reuniones y eventos, dentro de su estrategia de crecimiento que busca monetizar espacios interiores para sostener la actividad durante todo el año y disminuir la dependencia del verano. La economía de plataformas avanza hacia nuevas facetas de la vida diaria, haciendo que incluso el interior de las viviendas se convierta en un activo temporal sujeto a demanda. Este fenómeno responde a una tendencia más amplia: en ciudades cada vez más densas y expuestas al calor, el acceso al descanso, sombra o espacios para reunirse deja de ser exclusivamente un bien privado para incorporarse a economías de alquiler por horas.

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