Un rincón de Menorca combina mar, historia y serenidad alrededor de uno de los puertos naturales más distintivos del Mediterráneo. Su atractivo reside en una ciudad luminosa, asomada al agua y enriquecida por siglos de patrimonio, que invita a ser explorada con calma
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El refugio menorquín de Joan Manuel Serrat se localiza en una ciudad diseñada para contemplar el Mediterráneo sin prisas, entre viviendas que miran al acantilado, plazas cargadas de historia y un puerto natural que ha definido su esencia durante siglos. Este rincón de Menorca, escogido por el artista para prolongadas estancias, especialmente en verano, combina tranquilidad, patrimonio y un contacto directo con el mar. Desde su residencia, situada a la orilla del Mediterráneo, el cantante ha encontrado ese espacio íntimo desde donde, según sus palabras, se puede observar el mundo a través de una ventana.
Este destino es Mahón, la capital menorquina y una de las entradas principales a la isla. Su identidad se vincula profundamente a su extenso puerto natural, cuya relevancia estratégica provocó que franceses, españoles e ingleses disputaran la ciudad durante años, dejando huellas visibles en su urbanismo y arquitectura. En este marco, Joan Manuel Serrat ha encontrado un refugio de serenidad para el espíritu, un espacio donde la vida transcurre junto al agua y el entorno urbano conserva el recuerdo de una ciudad luminosa, hospitalaria y abierta al Mediterráneo.
La capital menorquina que mira al Mediterráneo
El paseo por Mahón comienza en su casco antiguo, ubicado sobre una elevación y recorrido por pendientes pronunciadas que invitan a explorar sus calles y plazas con calma. La plaza de la Constitución alberga el Ayuntamiento, coronado por un reloj importado de Inglaterra en 1731; y la iglesia de Santa María, edificada en el siglo XVIII y reconocida por su órgano monumental. Próxima se encuentra la plaza de la Conquesta, donde está Can Mercadal, actual Biblioteca Pública y Archivo, junto al Pont de Sant Roc, único vestigio visible de la vieja muralla. El recorrido continúa por las calles Isabel II y Anuncivay, con mansiones señoriales, Ca n’Oliver y el Teatro Principal, inaugurado en 1829 y considerado el teatro de ópera más antiguo de España, escenario donde Serrat ha actuado en varias ocasiones.
El puerto completa la panorámica del refugio menorquín de Joan Manuel Serrat y explica gran parte del atractivo de Mahón. Desde sus orillas es posible continuar hacia la Illa del Rei, vinculada al desembarco de Alfonso III durante la conquista de Menorca, que conserva restos de una basílica paleocristiana y el centro de arte Hauser & Wirth en el antiguo hospital militar rehabilitado. En la bocana destaca la fortaleza de Isabel II, la Mola, ejemplo notable de arquitectura militar del siglo XIX. Además, la visita puede ampliarse al yacimiento de Trepucó, uno de los poblados talayóticos más extensos de la isla, y a s’Albufera des Grau, parque natural con más de 5.000 hectáreas que ofrece rutas entre especies vegetales y animales.
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