Hasta un 20% de las estaciones de monitoreo en Europa registraron niveles de contaminación del aire superiores a los estándares actuales de calidad del aire de la UE.
El país de la Dolce Vita enfrenta un problema ambiental grave: presenta las concentraciones locales más altas de PM2.5, según el más reciente informe sobre el estado de la calidad del aire de la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA).
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El PM2.5 es un polvo fino peligroso que penetra profundamente en los pulmones y la sangre, pudiendo originarse tanto en el tráfico vial como en refinerías, plantas de cemento, combustibles fósiles e incendios forestales.
Entre 2024 y 2025, las concentraciones anuales más elevadas se registraron en el sur de Italia, según indica la EEA.
Las localidades de Ceglie Messapica y Torchiarolo mostraron los peores resultados, con 117 y 113 μg/m3 respectivamente, superando ampliamente el límite anual de la UE fijado en 25 μg/m3.
¿Por qué estas localidades muestran niveles tan altos de PM2.5?
«Como se ha observado anteriormente, estos picos se deben principalmente a la quema de biomasa durante el invierno, mayormente por el uso de chimeneas», explicó Gianluigi De Gennaro, profesor de química e impacto ambiental en la Universidad de Bari.
Agregó que «la contaminación se intensifica debido a la disminución de la capacidad de la atmósfera para dispersar las partículas dañinas en esa región en ese periodo del año», lo cual resulta de una capa límite planetaria más baja y densa, la parte más baja de la atmósfera terrestre, que se extiende hasta unos 3.000 metros.
En el norte de Italia —principal zona industrial del país— también se observa un foco importante, con una alta concentración de puntos donde los niveles anuales de material particulado se mantienen cerca del límite de 25 μg/m3.
Durante el mismo período 2024-25, además de Italia, otras regiones en ocho países de la UE y no pertenecientes a ella superaron los límites, incluyendo Polonia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Macedonia del Norte, Rumania, Turquía, e incluso Dinamarca, donde una estación en Copenhague registró una alarmante concentración de 95 μg/m3.
Algunas de las concentraciones más elevadas de estos “puntos rojos” en Europa se localizaron en las zonas industriales de Sarajevo y Macedonia del Norte.
¿Dónde se estiman las tasas de mortalidad más altas relacionadas con el PM2.5?
Los Balcanes y Europa del Este tienen las tasas estimadas de mortalidad por 100.000 habitantes más elevadas vinculadas a la exposición prolongada al PM2.5, incluyendo países como Albania, Bulgaria, Grecia y Rumania.
Nuevamente, Italia (101) presenta niveles mucho mayores en comparación con países de tamaño similar, como España (41), Francia (34) y Alemania (37), mientras que las tasas más bajas se hallan en países del norte de Europa: Islandia, Finlandia, Suecia, Estonia y Noruega.
Sin embargo, más del 90% de los europeos están expuestos a concentraciones inseguras de contaminación del aire, según los estándares más estrictos de la OMS, que establece un límite de apenas 5 μg/m3 para el PM2.5.
¿Qué otros contaminantes deben considerarse?
Desafortunadamente, el PM2.5 no es el único contaminante peligroso.
«Aunque la calidad del aire está mejorando, hasta un 20% de las estaciones de monitoreo en Europa aún muestran niveles de contaminación superiores a las normativas vigentes de la UE», señala la EEA.
La organización también alerta sobre el PM10, otra fracción inhalable de material particulado, y el ozono a nivel del suelo, generado por la interacción de la luz solar con hidrocarburos y óxidos de nitrógeno emitidos por los escapes de vehículos y chimeneas industriales, cuya concentración ha aumentado a más del doble desde 1900.
El benzo(a)pireno (BaP) es otra sustancia nociva que proviene del humo del tabaco, así como de alimentos quemados y emisiones de combustibles fósiles.
¿Cómo protegerse de la contaminación?
Según expertos, la prevención comienza con hábitos sencillos.
Por ejemplo, De Gennaro recomienda que quienes viven en zonas urbanas eviten ventilar sus hogares durante las horas de mayor tránsito, preferiblemente solo después de las 9:00 am. Además, un purificador de aire puede ayudar parcialmente a mejorar la calidad del aire interior.
Los expertos de la EEA también aconsejan utilizar únicamente estufas certificadas, evitar la quema de combustibles en días de invierno y limitar las actividades al aire libre, como correr, en momentos de alta concentración de contaminantes en el ambiente.
También es conveniente mantenerse informado sobre los niveles de contaminación a través de aplicaciones que ofrecen datos geolocalizados en tiempo real.

