El Embajador de Brasil ante la UE explica a Europe Today que el “nuevo orden funcional y duradero” debe ser reconstruido por todas las partes del mundo, luego de que el Primer Ministro de Canadá afirmara el lunes que Europa lideraría este nuevo orden.
El orden internacional no puede ser reconstruido únicamente por Europa, afirmó el Embajador brasileño ante la UE, Pedro Miguel da Costa e Silva, en una entrevista para Europe Today, tras la sugerencia del Primer Ministro canadiense, Mark Carney, de que Europa debería encabezar los esfuerzos para restaurar el sistema multilateral.
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Por el contrario, destacó que todas las naciones tendrán que involucrarse en un mundo cada vez más multipolar.
“Si vamos a reconstruir algo, debe hacerse entre todos. Europa tendrá un papel significativo en la mesa, pero es necesario que todas las demás voces también se expresen,” declaró el Embajador da Costa e Silva.
“Europa tiene su lugar, aunque no estoy seguro de que el orden mundial se reconstruya desde aquí. Debe ser construido desde diversos lugares,” añadió.
Sus comentarios reflejan la política exterior de Brasil, que busca un mayor protagonismo de América Latina y el Sur Global en las relaciones internacionales, impulsada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El lunes, el Primer Ministro canadiense Mark Carney afirmó que cree que el orden internacional “se reconstruirá desde Europa”, implicando que la era del liderazgo estadounidense en el mundo libre estaría llegando a su fin.
El Embajador da Costa e Silva también reconoció el acuerdo comercial entre la UE y el bloque Mercosur, que entró en vigor provisionalmente el pasado viernes, calificándolo como un triunfo para el multilateralismo en un contexto mundial más inestable.
“Considero que para países como el mío, las normas son esenciales,” declaró. “Las hemos construido conjuntamente con países europeos y con Estados Unidos, y las defenderemos porque las reglas son la base de una vida internacional organizada.”
El controvertido acuerdo, resultado de 25 años de negociaciones intermitentes entre la UE y Mercosur —compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay—, fue cerrado en enero tras años de fuerte oposición política principalmente por parte de comunidades agrícolas europeas.
El Parlamento Europeo ha remitido el pacto al máximo tribunal de la UE, lo que retrasa significativamente su aprobación final y podría ponerla en peligro.
Da Costa e Silva mostró confianza en que el tribunal dictaminará que el acuerdo está “totalmente conforme con los tratados legales de la UE.”
En las últimas semanas, se han intensificado las preocupaciones acerca de la posible concentración de las cuotas asignadas a productos como la carne de res sudamericana, con miembros del Parlamento Europeo sugiriendo que los principales productores agrícolas de Mercosur podrían dominar el acceso a dichas cuotas.
El embajador advirtió sobre la propagación de “desinformación” y afirmó que “las cuotas son gestionadas por ambas partes.”
“Diría que el acuerdo se fundamenta en el multilateralismo, en la idea de cooperación y en el compromiso del diálogo y el trabajo conjunto,” concluyó. “Es un mensaje contundente sobre los valores que defienden los países de Mercosur y Europa.”

