La investigación destaca la presencia de información en internet, accesible y en ciertos casos alojada en «sitios web ilícitos», que explica cómo obtener y usar este nitrito de sodio «con fines suicidas»
El nitrito de sodio es una sal inorgánica que, en el sector alimentario, se conoce como E-250. En España y en toda la Unión Europea, se emplea predominantemente en productos cárnicos como chorizo, salchichas, bacon o jamón.
Desempeña tres funciones esenciales. Primeramente, actúa como conservante al impedir el desarrollo de bacterias peligrosas como el Clostridium botulinum, responsable del botulismo. Además, fija el color y proporciona la tonalidad rosada característica de las carnes procesadas. Finalmente, contribuye a mantener el sabor al prevenir la oxidación. En la UE, el E-250 autorizado para uso alimentario se considera seguro siempre que se utilice conforme a los límites y condiciones aprobados.
Sin embargo, un estudio reciente publicado este martes en la revista BMJ Public Health advierte sobre la relación de este conservante con un aumento de suicidios en Reino Unido. En la investigación participaron varias universidades, hospitales del NHS y servicios forenses, que evidencian una posible subida en las cifras de suicidio, simultánea al incremento global de casos mortales por intoxicación con nitrito de sodio. El informe pone de relieve la existencia en internet de información accesible, en ocasiones en «webs ilícitas», que detalla cómo conseguir y usar este nitrito de sodio para «fines suicidas».
Los autores del estudio examinaron retrospectivamente los detalles de los casos documentados por forenses y cuerpos policiales entre marzo de 2019 y agosto de 2024 en el principal laboratorio británico que analiza el nitrito y su metabolito oxidado, el nitrato, en muestras post mortem. La finalidad fue determinar si esta toxicidad estuvo involucrada en las muertes.
Durante dicho lapso, el laboratorio procesó 274 muestras derivadas de 201 casos de presunta intoxicación “deliberada o accidental”, provenientes de todo el Reino Unido, Irlanda y Gibraltar. “Es fundamental que alteraciones de esta magnitud indiquen fuentes de nitrito o nitrato distintas de la ingesta habitual antes de la muerte”, señala el documento.
Entre 2019 y 2024, el número de casos se incrementó notablemente desde que se comenzaron a recibirse muestras para medir nitritos y nitratos. El análisis final consideró solo los casos aprobados por los forenses, 164 en total, que representan el 82% de las muestras del periodo. La edad media fue de 28 años, con un rango que abarcó de 14 a 74 años en hombres y de 17 a 82 en mujeres. Asimismo, el 71% de los casos correspondió a generaciones más jóvenes —millennials y generación Z— y un 4% fue de menores de 18 años.
Específicamente, los niveles de nitrito y nitrato detectados en las muestras sanguíneas superaron en cien veces lo esperado fisiológicamente en el 87% de los casos, lo que indica que la ingesta de dicha sustancia “fue intencionada”.
Amrita Ahluwalia, investigadora principal del estudio y profesora en el Instituto de Investigación William Harvey de la Universidad Queen Mary de Londres, comenta a El Confidencial que esas concentraciones de nitrito “resultan tóxicas”: “No pueden generarse de forma endógena por el organismo”.
El humor vítreo, una sustancia gelatinosa, transparente e incolora que ocupa el espacio entre el cristalino y la retina, captó la atención de los científicos. Esto se debe a que parece ser una muestra post mortem más fiable que la sangre para detectar posibles intoxicaciones. “El nitrito reacciona con la hemoglobina, lo que implica que, tras la obtención de la muestra, se producen cambios químicos mínimos”, detalla la investigadora.
Por ello, sugiere que la determinación rutinaria de nitratos debería implementarse siempre que se sospeche un suicidio. “Se requiere investigación adicional para valorar la incidencia real en Reino Unido y, luego, a nivel global. También es preciso evaluar qué herramientas educativas podrían ser eficaces para prevenir este tipo de casos”, explica.
Actualmente, el conservante se comercializa sin restricciones y Ahluwalia considera que su venta para el procesamiento alimentario “debería estar regulada”: “Este es un objetivo primordial; el registro de uso tendría que ser obligatorio y sujeto a supervisión”. En consecuencia, en febrero pasado el Tribunal Supremo de Washington determinó que Amazon debe responder ante demandas presentadas por familias de personas que se suicidaron tras adquirir nitrito de sodio en esa plataforma.
Casos en España, Italia y Francia
En 2023 se reportó un caso en España que evidenciaba un suicidio por ingesta de nitritos. “Una joven fue encontrada sin vida dentro de un vehículo junto a una serie de objetos, entre ellos una bolsa con polvo blanco identificado como ‘nitrito sódico’ y comprimidos de lorazepam, paracetamol y metoclopramida. La autopsia mostró indicios consistentes con metahemoglobinemia. Se remitieron muestras de sangre, humor vítreo y contenido gástrico, junto con la bolsa, los comprimidos y otros objetos, al Servicio de Drogas del Departamento de Madrid del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses”, indica el informe.
Se añade que se detectaron concentraciones de nitritos en las muestras biológicas comparables a otras intoxicaciones letales. “La existencia de páginas en internet que describen detalladamente el suicidio con nitritos y metoclopramida, así como el aumento de reportes de este tipo de suicidios, alerta sobre una posible tendencia”, concluye la publicación en la Revista Española de Medicina Legal.
En Francia, durante el mismo año, se registró un caso similar: “Los nitritos son comúnmente empleados en las industrias química, farmacéutica y alimentaria. Recientemente, se han identificado en intoxicaciones voluntarias. Presentamos el caso de una niña de 13 años hallada sin vida en su cama, con un vaso conteniendo polvo blanco a su lado”. Tras análisis, se confirmó la presencia de nitrito de sodio en los polvos encontrados. “Existen kits de suicidio accesibles en internet y los nitritos son fáciles de obtener y económicos”, advertía el informe.
Finalmente, en 2021 la Justicia italiana ordenó el cierre de un portal web que asistía a jóvenes en el suicidio mediante la ingesta de sustancias tóxicas. Esto ocurrió tras el fallecimiento de un estudiante de 18 años que se quitó la vida usando nitrito de sodio. El joven se había registrado semanas antes en la página, donde otros usuarios dejaron comentarios como «vete y encontrarás la paz» o «estás haciendo lo correcto».

