El Parador del siglo XVII reabre en abril tras una reforma con inversión de 880.000 euros

Una emblemática casona cántabra se alista para recibir visitantes nuevamente tras meses dedicados a labores de mejora. La intervención, discreta pero planificada, incrementa su atractivo en uno de los destinos más destacados del norte de España

Foto: El Parador que reabrirá sus puertas este mismo mes de abril tras una breve reforma. (Paradores)
  • El Parador que reabrirá sus puertas este 2026 completamente remodelado: 3,5 millones de euros destinados a renovar este conjunto monumental que incluye monasterio y palacio
  • El Parador que reabrirá sus puertas este 2026 completamente remodelado: 11 millones de euros para la reforma de este palacio renacentista del siglo XV

Una casona histórica del siglo XVII vuelve a atraer la atención de turistas este mes de abril después de haber permanecido cerrada por una intervención técnica dirigida a optimizar su confort y eficiencia. La reapertura de un parador en Santillana del Mar impulsa una nueva etapa turística en una de las villas medievales más concurridas de Cantabria, donde el patrimonio cultural y la calidad hotelera se combinan con fuerza.

Se trata del Parador de Santillana Gil Blas, situado en el corazón de esta población declarada Monumento Nacional. Este establecimiento ha estado cerrado desde el 1 de febrero hasta el 29 de abril de 2026 para llevar a cabo una reforma valorada en 880.000 euros. Los trabajos se han centrado en la mejora de la terraza, la modernización de los sistemas de agua caliente y la renovación de las instalaciones de gas, con el fin de aumentar la seguridad y mejorar el confort para los visitantes. La renovación incluye la actualización de 28 habitaciones, así como de áreas claves como entrada, recepción, zonas comunes, dos salones temáticos, el área gastronómica, su galería y el restaurante.

Una casona barroca con historia y atractivo

El inmueble que alberga este parador en Cantabria es una antigua residencia barroca llamada casa Barreda-Bracho, edificada en el siglo XVII siguiendo el estilo de los hidalgos de la región. Su destacada fachada de piedra, decorada con un escudo familiar y balcones de hierro forjado, se ha convertido en uno de los rasgos más conocidos de este alojamiento, que forma parte de la Red de Paradores desde 1946. En su interior, los suelos de madera, la decoración tradicional y algunas habitaciones con chimenea crean una atmósfera cálida que refleja la esencia histórica del sitio. Además, el parador ofrece servicios pensados para una estancia completa, como restaurante, jardín, terraza exterior —la única dentro de la red— y espacios adaptados a las necesidades modernas.

El retorno a la actividad del Parador Gil Blas coincide con la transformación del otro parador de la localidad, el de Santillana del Mar, ubicado a escasos 40 metros, ambos en la Plaza Mayor; que está enfrentando una reforma integral mucho más ambiciosa. Aunque ambos proyectos suman una inversión global importante, el caso de Gil Blas corresponde a una actuación más puntual, destinada a optimizar instalaciones clave sin alterar su carácter histórico. El Parador de Santillana del Mar está en proceso de una reforma completa que finalizará este año, con mejoras centradas en la eficiencia energética, especialmente necesarias debido a que no se han realizado actualizaciones significativas desde su apertura en 1987. Entre las obras destaca la optimización de la conexión entre ambos paradores, lo que permitirá compartir servicios como climatización, telecomunicaciones y suministro eléctrico.

  • El Parador que reabrirá sus puertas este 2026 completamente remodelado: 3,5 millones de euros destinados a renovar este conjunto monumental que incluye monasterio y palacio
  • El Parador que reabrirá sus puertas este 2026 completamente remodelado: 11 millones de euros para la reforma de este palacio renacentista del siglo XV

Una casona histórica del siglo XVII vuelve a atraer la atención de turistas este mes de abril después de haber permanecido cerrada por una intervención técnica dirigida a optimizar su confort y eficiencia. La reapertura de un parador en Santillana del Mar impulsa una nueva etapa turística en una de las villas medievales más concurridas de Cantabria, donde el patrimonio cultural y la calidad hotelera se combinan con fuerza.

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