El organismo colaborará con gobiernos e instituciones multilaterales para diseñar una nueva agenda económica basada en la justicia social y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a la economista Mariana Mazzucato, anunciaron en Barcelona la creación del Consejo Global para una Economía del Bien Común durante la cumbre Movilización Progresista Global (GPM). Esta iniciativa pretende avanzar en la redefinición del debate económico internacional, proponiendo un modelo de gobernanza enfocado en la justicia, equidad, sostenibilidad y solidaridad.
La presentación se realizó tras la mesa redonda titulada ‘Reclaiming the economy: green industrial policy beyond neoliberalism’, que contó con la participación de figuras como el ministro brasileño de Finanzas, Dario Carnevalli Durigan, y la economista Isabella Weber. Al concluir el evento, Cuerpo y Mazzucato confirmaron el lanzamiento del Consejo, que tendrá España como sede permanente y celebrará su primera sesión en el verano de 2026, coincidiendo con eventos internacionales como los del Banco Mundial, el FMI y la COP.
Cuerpo, quien copresidirá el órgano junto a Mazzucato, defendió la necesidad de repensar el crecimiento económico mediante un enfoque “con propósito”, poniendo la protección social en primer plano. Considera que las políticas industriales, educativas y ambientales deben orientarse hacia el bienestar colectivo y no limitarse a soluciones temporales.
Mazzucato, profesora en la University College London (UCL), destacó que el Consejo enfrentará desafíos estructurales como el acceso al agua, la biodiversidad, la salud, el cambio climático y la brecha digital. En su intervención, insistió en que la visión económica debe involucrar desde el comienzo al Estado y a la sociedad civil, en lugar de que sólo actúen como correctores de fallos de mercado.
Composición y agenda
El Consejo está diseñado como un espacio de reflexión y propuesta con el fin de transformar el pensamiento económico neoliberal predominante. Su composición será plural, integrando ministros de finanzas, economistas reconocidos internacionalmente y representantes de la sociedad civil para incluir diversas perspectivas.

Su actividad se basará en cuatro principios rectores (justicia, igualdad, sostenibilidad y solidaridad global), fundamentales para promover políticas públicas efectivas, optimizar las prácticas institucionales y fomentar reformas del sistema multilateral. La segunda reunión presencial, programada para la primavera de 2027 en Madrid, buscará definir un nuevo marco de principios económicos y una agenda reformista que será presentada en otoño de ese año.
El Consejo colaborará con gobiernos y agentes sociales
El proyecto persigue dos objetivos principales: por un lado, generar propuestas que impulsen la transición ecológica, reduzcan la desigualdad y fortalezcan la democracia; por otro, consolidarse como un espacio de cooperación internacional apto para compartir soluciones en un entorno global caracterizado por la incertidumbre. En este marco, el Consejo trabajará en coordinación con gobiernos, instituciones multilaterales y agentes sociales, aprovechando su coincidencia con los principales foros económicos internacionales para maximizar su repercusión. Se atenderán los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los compromisos establecidos en el Acuerdo de París.
En su intervención ante los medios, Cuerpo resaltó el rol de España como anfitrión y valoró la realización en Barcelona de foros como la GPM y la IV Cumbre en Defensa de la Democracia. También mencionó la reciente cooperación con México, tras la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum, como un ejemplo positivo de colaboración internacional. Por su parte, Mazzucato agradeció el liderazgo del ministro y sostuvo que el Consejo representa la oportunidad de “crear valor de una forma completamente distinta”, centrándose en el bien común dentro de la acción económica.

