Fue ingresado en el hospital tras experimentar un malestar súbito. Aunque las causas todavía no han sido confirmadas, el atleta lidiaba desde hace 15 años con un tumor cerebral.
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El brasileño Oscar Schmidt, figura emblemática del baloncesto que ostentaba el récord mundial de puntos anotados, falleció este viernes a los 68 años en la zona metropolitana de São Paulo, comunicó su familia.
Schmidt fue trasladado al hospital al sentir un malestar súbito en su domicilio, según informó inicialmente el portal especializado ‘Lance!’ y posteriormente confirmó su equipo de prensa.
Pese a que no se especificaron las causas del deceso, el deportista había sido diagnosticado con un tumor cerebral en 2011 y, once años después, en 2022, anunció su recuperación tras superar la enfermedad.
Durante esta batalla, Schmidt demostró un ejemplo de «determinación, valentía y amor por la vida», según reveló un comunicado familiar compartido por el portal G1.
La Confederación Brasileña de Baloncesto lo definió como un «símbolo eterno» en un mensaje y manifestó su agradecimiento por todo lo que representó «tanto dentro como fuera de la cancha».
Además de haber anotado más puntos que cualquier otro jugador de baloncesto en la historia (49.737), el brasileño compitió en cinco ediciones de los Juegos Olímpicos, desde Moscú 1980 hasta Atlanta 1996, acumulando un total de 1.093 puntos.
En España aún recuerdan los 55 puntos que Oscar consiguió en un partido de la fase inicial de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, una marca que sigue siendo récord en un solo encuentro hasta hoy.
Sin embargo, rechazó múltiples propuestas de la NBA, dado que en esa época aceptar supondría renunciar a jugar con la selección nacional debido a las normativas de la FIBA. No obstante, su reputación mundial en el baloncesto se ganó por sus cifras anotadoras sin precedentes.
«Fue una decisión que jamás cambiaría. Fue la más sencilla que tomé en mi vida. Jugar para la selección es lo más noble que existe, es algo distinto. Representar a todo un país es mucho mejor que jugar en la NBA», afirmó en una entrevista con EFE en 2019.
Apodado ‘Mano Santa’ por su precisión excepcional en el tiro, tuvo un rol crucial en la obtención del oro en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987, cuando Brasil venció a Estados Unidos en la final, así como en la medalla de bronce en el Mundial de Filipinas en 1978.
Aunque buena parte de su carrera la desarrolló en Brasil, en clubes como Palmeiras o Flamengo, Schmidt también formó parte del Juvecaserta italiano (1982-1990) y del Forum Valladolid (1993-1995).
En 2013, fue incorporado al Salón de la Fama del Baloncesto en Estados Unidos junto a otras leyendas del deporte.

