Una propuesta cultural invita estos meses a contemplar la ciudad desde un ángulo poco habitual, mediante imágenes cargadas de huella, silencio y transformación. Un universo visual donde el pasado productivo adquiere un nuevo sentido
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Aquellos que busquen en estos días una propuesta cultural diferente en la ciudad aún tienen la oportunidad de descubrir una iniciativa centrada en la fotografía industrial en Valencia, que refleja la memoria laboral y la evolución de los espacios productivos. La exposición, disponible hasta finales de junio, invita a observar desde otra óptica materiales, estructuras y entornos que durante décadas fueron parte esencial del motor económico valenciano. Asimismo, el itinerario ofrece una interpretación sosegada sobre la interacción entre la mano humana, la máquina y el transcurrir del tiempo.
La iniciativa puede visitarse en el Museo de la Historia de Valencia bajo el título ‘Guillermo Alarcón. Materia, máquina, memoria’, una exposición dedicada al fotógrafo valenciano Guillermo Alarcón (1957-2019) y comisariada por Ana Gandía Casasnovas. Estará abierta hasta el 28 de junio en el centro ubicado en Camí Vell de Xirivella, número 1. El horario es de martes a sábado, de 10:00 a 19:00 horas, mientras que domingos y festivos el horario es de 10:00 a 14:00 horas. De este modo, el museo presenta una selección de obras en blanco y negro que revisitan la trayectoria del autor desde un enfoque artístico y conceptual vinculado al mundo industrial.
Materia, máquina y memoria en un itinerario circular
Uno de los aspectos sobresalientes de esta exhibición en Valencia es que no sigue un orden lineal ni cronológico. Por el contrario, se estructura a través de un recorrido circular que resalta tres ejes: materia, máquina y memoria. En el primero, denominado ‘La huella del hacer’, aparecen elementos como metal, piedra, polvo o humo, convertidos por la cámara en presencias visuales de gran fuerza. En el segundo, ‘Orden y ritmo’, la atención se centra en la geometría de la producción, con imágenes dominadas por líneas, repeticiones y estructuras que remiten a la lógica del sistema industrial. Así, la muestra ofrece una experiencia abierta en la cual cada visitante construye su propia interpretación.
El último bloque, ‘El silencio del trabajo’, se enfoca en la ausencia y el desgaste ocasionados por el tiempo. Fábricas vacías y talleres abandonados aparecen como espacios silenciosos que conservan una memoria latente y que, a través de la imagen, recuperan un significado que va más allá de su función original. Esta perspectiva conecta con la idea de Guillermo Alarcón de que el arte facilita una comprensión más profunda de la realidad, aunque no tenga una utilidad práctica directa. Por ello, esta muestra fotográfica en el Museo de la Historia de Valencia no sólo revisa una obra artística, sino que también propone una reflexión sobre la manera de observar el pasado industrial valenciano desde el presente, con una lectura contemporánea que transforma la materia y la maquinaria en lenguaje visual y pensamiento.
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