Más de 3.000 pensionistas han recibido ya los primeros pagos del plan de pensiones sectorial para la construcción

Tras dos años en funcionamiento y con más de 80.000 empresas afiliadas, el fondo sectorial acordado por la CNC y los sindicatos ha superado las expectativas al proteger a 812.000 trabajadores

Dos obreros trabajan en una obra en el centro de Madrid (Jesús Hellín / Europa Press)

Las primeras prestaciones del Plan de Pensiones de Empleo Simplificado del Sector de la Construcción ya han sido pagadas a 3.178 trabajadores jubilados, marcando el inicio efectivo de este sistema de previsión, tras dos años de operación. Este plan, promovido por la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) junto con los sindicatos CCOO del Hábitat y UGT FICA, ha superado las expectativas iniciales tanto en participación como en el volumen gestionado.

En la actualidad, el balance neto de este fondo sectorial llega a los 316 millones de euros. Las entidades firmantes del VII Convenio General del sector de la construcción indican que el ritmo de expansión es más alto del previsto. Este plan, pionero en España dentro de su ámbito, cubre no solo jubilaciones, sino también contingencias por incapacidad y fallecimiento.

Según un comunicado conjunto difundido en medios, el sector de la construcción ya cuenta con más de 80.000 empresas adheridas al plan, lo que, según las organizaciones impulsoras, representa casi la totalidad del tejido empresarial del sector. Gracias a esta alta adhesión, el plan protege actualmente a 812.000 trabajadores.

Un plan colectivo de ahorro para el sector

El Plan de Pensiones de Empleo Simplificado del sector de la construcción es un sistema de ahorro para la jubilación diseñado específicamente para los trabajadores de esta industria en España, dentro del marco del último convenio colectivo. Su fin es complementar la pensión pública de la Seguridad Social mediante aportaciones periódicas que realizan principalmente las empresas.

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Estas contribuciones están establecidas en el convenio y sustituyen, en muchas situaciones, parte de las mejoras salariales acordadas, de modo que una porción de la retribución se destina directamente a este fondo de pensiones. Así, el trabajador no realiza aportaciones obligatorias, pues es la empresa la que efectúa los depósitos en su nombre.

El plan funciona como un sistema colectivo de ahorro a largo plazo, donde el dinero se invierte con el propósito de generar rentabilidad hasta el momento de la jubilación. Se trata de un plan de aportación definida, lo que implica que se conoce la cuantía aportada, pero no el importe final que se recibirá, ya que depende de la evolución de las inversiones. El acuerdo firmado en el convenio establece que, desde enero de 2026, todas las personas trabajadoras del sector contribuirán obligatoriamente, con la finalidad de incrementar el saldo disponible para los participantes.

El relevo generacional como principal desafío de la construcción

Este nuevo sistema de pensiones se ha implementado en el sector de la construcción mientras este enfrenta un serio desafío generacional: el 90% de sus empleados superan los 30 años, frente a un 10,8% que es menor de esa edad, según datos recientes. De los 1,53 millones de trabajadores, la mayoría se encuentra entre los 30 y 54 años, mientras que un 22% tiene más de 55 años y podría jubilarse en la próxima década, lo que no solo genera preocupación sobre el relevo de la mano de obra, sino también aumenta la presión sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Esta situación, destacada a comienzos de este mes por un informe de la Plataforma Tecnológica Española de Construcción, advierte de una amenaza directa para el futuro del sector: la falta de relevo joven y de trabajadores cualificados complica tanto la modernización como el mantenimiento de infraestructuras y la solución a la problemática habitacional.

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