La tarifa media diaria alcanzó los 116 euros en febrero de 2026, un incremento del 2,9% respecto al año anterior

El coste de pernoctar en un hotel ha aumentado en comparación con el año anterior, pese a que la ocupación se ha mantenido casi sin cambios. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en febrero de 2026 las estancias en alojamientos hoteleros crecieron un 1,0% respecto al mismo mes del año previo, mientras que el Índice de Precios Hoteleros subió un 3,9%. La tarifa media diaria por habitación ocupada, conocida en el sector por sus siglas en inglés ADR (Average Daily Rate), registró 116,3 euros, un 2,9% superior al valor del año anterior.
Por su parte, la ocupación se mantuvo prácticamente sin variaciones. En febrero se ocupó el 53,5% de las plazas disponibles, apenas un 0,1% menos en comparación con el mismo mes de 2025. A la vez, el ingreso medio por habitación disponible, llamado RevPAR en inglés (Revenue per Available Room), creció un 2,4%, situándose en 73,6 euros. Esto implica que los hoteles lograron mayores ingresos sin un llenado total.
Este mismo patrón se refleja en el informe Smart Observatory elaborado por PwC y CEHAT para la temporada primavera-verano de 2026, que engloba enero y febrero y reporta una ocupación estable en torno al 60%, junto con incrementos del 3% tanto en la tarifa media diaria por habitación ocupada como en los ingresos por habitación disponible. La conclusión principal es semejante: el crecimiento del negocio hotelero se fundamenta más en el aumento de tarifas que en un crecimiento significativo de la demanda.
Más precio, pero no más ocupación
La subida de ingresos del sector no responde a un incremento notable en la ocupación, sino a la capacidad de los establecimientos para mantener el precio al alza. Con niveles de ocupación prácticamente constantes, la mejora en los resultados se atribuye en mayor medida al aumento de tarifas que a una demanda significativamente superior.
El análisis de PwC aporta otro dato que respalda esta interpretación. En enero y febrero, el turismo internacional alojado en hoteles creció en 300.000 viajeros, mientras que el turismo nacional disminuyó en 100.000. Esto indica que el inicio de 2026 no refleja una caída general de la demanda, sino un desplazamiento en la composición de quien sostiene la actividad sectorial.
A ello se suma que, según el mismo informe, la llegada de pasajeros a España creció un 2,8% durante los dos primeros meses del año. Por tanto, no se evidencia un frenazo brusco en la movilidad, sino una actividad constante y una capacidad para mantener la tendencia al aumento de precios.
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El residente recorta en viajes
Este aumento del precio coincide además con señales que apuntan a una mayor presión sobre el presupuesto del turista residente. De acuerdo con la Encuesta de Turismo de Residentes del INE, los residentes en España realizaron 36,3 millones de viajes durante el cuarto trimestre de 2025, lo que supone una reducción del 5,4% respecto al mismo trimestre del año anterior. Los desplazamientos por ocio, recreación y vacaciones también disminuyeron un 5,3%.
No obstante, el gasto total no cayó. En ese mismo período, el gasto global de los residentes en sus viajes alcanzó los 63.853,4 millones de euros, mientras que el gasto medio por persona fue de 363 euros. Esto refleja que, aunque se realizan menos viajes, cada uno demanda un gasto mayor.
Asimismo, se observa otra tendencia: el turismo nacional pierde peso frente al internacional. En febrero, el INE reportó que las pernoctaciones de viajeros residentes disminuyeron un 2,2%, mientras que las de no residentes crecieron un 2,8%.
El informe conjunto de PwC y CEHAT coincide con esta visión. Según sus cifras, en enero y febrero se alojaron en hoteles 6,2 millones de viajeros nacionales frente a 6,3 millones de internacionales, una diferencia pequeña pero significativa, que confirma que el turista extranjero ya supera en número al residente al inicio del año.
Reservas e ingresos siguen al alza
Las previsiones para los meses próximos también indican un panorama positivo para el sector. El informe de PwC destaca un ligero aumento en la ocupación prevista para mayo y junio, que se incrementa un punto porcentual en relación al año anterior, con Baleares sobresaliendo por una mejora de hasta tres puntos. En otras palabras, el alza en tarifas no se traduce en una caída de las reservas.
Además, el canal directo—reservas realizadas sin intermediarios a través de los propios hoteles—experimenta un crecimiento considerable. Según el informe, los ingresos en este canal registraron un aumento del 19% para la temporada de primavera respecto al año anterior. Para el verano, esta subida sería aún mayor, alcanzando un 23%.
Sumado a esto, el precio medio por noche continúa creciendo en los principales destinos analizados por PwC. A nivel nacional, pasa de 168 a 170 euros; en Andalucía, de 173 a 178; en Madrid, de 189 a 194; y en otras comunidades, de 135 a 141.

