Víctor Arpa, abogado, explica que si te despiden durante una baja médica, la empresa podría verse obligada a tu readmisión.

La ley prohíbe despedir únicamente por estar el empleado en baja médica, pero permite extinguir el contrato si existen causas disciplinarias u organizativas que no estén relacionadas con la enfermedad del trabajador

Muchos empleados afrontan diversas dificultades cuando son despedidos. Los despidos improcedentes son habituales y en este apartado se aclaran sus características.

Un despido, en cualquier caso, representa una situación complicada y llena de incertidumbre para quien lo atraviesa. La pérdida del puesto de trabajo no solo supone un perjuicio económico, sino también un efecto emocional, generando dudas sobre el futuro laboral y personal. No obstante, cuando esto sucede durante una baja médica, la sensación de inseguridad se incrementa notablemente.

La regulación laboral en España ha tenido una evolución continua en las últimas décadas, caracterizada por reformas que buscan equilibrar la flexibilidad empresarial con la defensa de los derechos de los trabajadores. En este marco, varios expertos en derecho laboral han analizado el impacto de la legislación vigente respecto a los despidos durante una incapacidad temporal.

Entre ellos, el abogado Víctor Arpa señala la existencia de una protección reforzada para empleados en situación de baja médica frente a decisiones empresariales basadas exclusivamente en esa causa. “La baja médica no puede ser el fundamento del despido. Antes era posible, pero la ley cambió y ahora hay una mayor protección”, explica Arpa en un video publicado en su perfil de TikTok (@abogadovictorarpa), donde subraya que la normativa actual impide que la baja médica constituya una causa válida para terminar el contrato.

Posibilidad de readmisión o indemnización

Asimismo, el especialista aclara que esta protección no otorga inmunidad total frente al despido, sino que impone límites estrictos a los casos en que la incapacidad temporal pueda ser utilizada como pretexto. Si una empresa decide dar por terminado el contrato alegando solo la situación de baja, las repercusiones legales pueden ser muy serias. “Podrían obligar a la empresa a readmitirte en tu puesto, pagar los salarios desde la fecha del despido hasta el juicio y abonar una indemnización adicional por los daños y perjuicios sufridos”, detalla Arpa.

Despido. (Freepik)

Aunque la incapacidad temporal no puede considerarse por sí sola una razón válida para el despido, existen situaciones legales que permiten extinguir el contrato si concurren motivos ajenos a la salud del trabajador. En este sentido, Arpa explica: “Sí pueden despedirte, pero únicamente si existe una causa real que esté desvinculada de tu enfermedad, como una causa disciplinaria, por ejemplo, un robo, o una causa económica, organizativa o productiva que justifique el despido empresarial”.

Los plazos para reclamar el despido

En la práctica, cuando un trabajador recibe una carta de despido durante una incapacidad temporal, es crucial respetar los plazos legales para impugnar la decisión. Arpa recomienda “firmar la carta, como es habitual, anotar la fecha de recepción y disponer solo de veinte días hábiles para reclamar el despido”. Este plazo resulta determinante en el proceso, ya que no cumplirlo puede implicar la pérdida del derecho a apelar. Además, en estos casos, el trabajador puede continuar percibiendo la prestación económica por incapacidad temporal hasta recibir el alta médica, garantizando así una continuidad en los ingresos mientras se resuelve el conflicto.

Scroll al inicio