UGT reúne a Juanma Moreno y María Jesús Montero en Sevilla para destacar el potencial de Andalucía en la Liga Primera

El presidente Juanma Moreno, y la secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, en el hotel Alfonso XIII de Sevilla

Juanma Moreno y María Jesús Montero estuvieron presentes en un acto de UGT en Sevilla, mostrando respeto y profesionalismo institucional a pesar de la proximidad electoral.

Óskar Martín, secretario general de UGT Andalucía, hizo un llamado a mejorar salarios y condiciones laborales, resaltando que el crecimiento económico no se refleja en la calidad de vida de los trabajadores.

Tanto UGT como Montero enfatizaron la urgencia de fortalecer la sanidad pública andaluza y disminuir las listas de espera, apoyando así las peticiones de las Mareas Blancas.

La climatología de la precampaña andaluza se mantiene sin choques directos y con un tono diplomático entre los principales aspirantes.

Hasta que la cercanía de las elecciones modifique la actitud de los candidatos, la precampaña andaluza avanza con estabilidad propia de una balsa de aceite. Parece que todos, incluso los sindicatos, aceptan el ‘statu quo’ reflejado en los sondeos.

Este martes, Juanma Moreno y María Jesús Montero coincidieron en el hotel Alfonso XIII de Sevilla para la jornada organizada por Nueva Economía Fórum junto a Óskar Martín, secretario general de UGT Andalucía.

Fue un acto que en otro contexto más tenso podría haber generado confrontación, pero Moreno salió indemne, mostrando disposición hacia el diálogo social.

Moreno y Montero no se habían encontrado desde el pasado 28 de febrero, cuando se saludaron en el Teatro de la Maestranza. Entonces, la socialista aún ejercía como vicepresidenta del Gobierno de España. Ahora ambos son candidatos.

Antes de la sesión, revisaron el último Barómetro andaluz de la Fundación Centra, que indica una mayoría absoluta para el PP y un descenso del PSOE a su punto más bajo. Se saludaron con «cordialidad» e «institucionalidad», según los presentes, en una sala privada del hotel, sin intercambiar opiniones.

Montero llegó a Andalucía solicitando un «cara a cara» televisado con el aspirante a la reelección. Por ahora, el PP rechaza esta opción en favor de un debate a cinco. La coincidencia en Alfonso XIII podría ser la oportunidad más cercana para un encuentro directo entre ambos.

Alejandro Rojas Marcos, exalcalde de Sevilla y encargado de presentar la ponencia de Óskar Martín, reflejó el clima diplomático que predomina por ahora en la precampaña: «La política andaluza es en cierto modo un remanso de paz y eso se debe reconocer tanto a María Jesús Montero como al presidente Juanma».

«No he escuchado a nadie levantar la voz todavía y eso es notable, pues el mundo está ardiendo«, añadió.

Incluso el líder regional de UGT, sindicato tradicionalmente cercano al PSOE, mantuvo un tono moderado. Frente al presidente de la Junta —y con Montero en la mesa contigua—, Martín presentó una ponencia de carácter institucional, sin tinte electoral.

Al ser consultado sobre las encuestas, mantuvo una postura neutral: «Nuestro compromiso es continuar exigiendo al Gobierno, sin importar quién se encuentre en San Telmo«.

Reconoció que los «datos de progreso económico en Andalucía son evidentes», aunque lamentó que esto no se traduzca en un aumento de la calidad de vida de los trabajadores, sino más bien «lo contrario».

Para UGT, la comunidad enfrenta un problema con «los salarios, la calidad y la precariedad». «No es posible crecer económicamente sin distribuir ese crecimiento», afirmó Martín.

Una campaña «hipotensa»

Hace siete días, en el mismo foro y hotel, María Jesús Montero también reconoció el buen desempeño de la economía andaluza, atribuyéndolo al «viento de cola» que proporciona el Gobierno central.

En esa ocasión aseguró que intentaría evitar una campaña «sin tensión, hipotensa» que favorece a Juanma Moreno. Hasta ahora, su estrategia ha sido asumir el liderazgo del descontento en varios sectores respecto a la gestión sanitaria.

El domingo participó en Sevilla en la manifestación de las Mareas Blancas, donde también estuvo la UGT. Óskar Martín defendió esta mañana que «existen motivos para salir a la calle». Se refirió a la mejora de la calidad asistencial, el equipamiento y las condiciones laborales del personal sanitario, además de la reducción de las listas de espera.

El dirigente sindical expresó su preocupación por la aparición de una nueva figura, el trabajador «pobre», definido como aquella persona que, a pesar de contar con uno o varios empleos, no logra una vida digna.

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