La portavoz del Partido Popular, Alicia García, recuerda que, en su calidad de vicepresidente primero, ha asumido tanto «el cargo como la carga» y lamenta que su propósito sea «proteger a Sánchez».

Carlos Cuerpo, recientemente nombrado vicepresidente primero del Gobierno, ha manifestado que su principal tarea consistirá en asegurar la continuidad de un modelo de desarrollo económico y liderazgo internacional, algo que considera crucial en un entorno marcado por la volatilidad y la incertidumbre global, y que todo ello se traduzca en beneficios concretos para la ciudadanía.
Cuerpo ha extendido una invitación al PP para colaborar en el logro de esos fines. «Espero que mantengamos un tono constructivo, que es lo que demandan los ciudadanos», ha señalado. «Confío en que, gracias al esfuerzo conjunto, logremos resultados favorables para la población y las empresas, y en ese compromiso deseo contar con ellos porque estaré dispuesto a colaborar».
El vicepresidente ha afirmado que, tras unos sólidos indicadores económicos, la prioridad ahora es «descender un escalón para garantizar que los beneficios alcancen realmente a la ciudadanía», un proceso que, en su opinión, «ya se está evidenciando mediante la revalorización salarial». Estas declaraciones las hizo en un cara a cara con la portavoz del PP en el Senado, Alicia García, y posteriormente con el senador popular Carlos Polanco.
Asimismo, durante un encuentro con la senadora de EH Bildu, Idurre Bideguren, destacó que la finalidad es «ampliar la base para repartir más». «Somos conscientes», enfatizó, «de que aún no hemos alcanzado nuestras metas».
La portavoz del PP representó el nombramiento de Cuerpo mediante «dos imágenes»: «la frustración del aspirante constante y la desconfianza de quienes consideran que usted no es una persona de fiar». Con esta última afirmación, García hacía alusión a la descripción que la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, hizo del ministro de Economía y ahora segundo en el Ejecutivo.
La portavoz popular cuestionó a Cuerpo, a quien ya nombró como «máximo exponente del sanchismo», sobre si planea, como su predecesora, María Jesús Montero, dedicarse a «salvaguardar la corrupción», pues, según García, esto implica «aceptar el cargo y la carga»; es decir, asumir «un Gobierno en prórroga, sin Presupuestos, sin mayoría y cada vez más aislado dentro y fuera de España», así como enfrentar «la presión fiscal, el aumento de los precios, el fracaso en materia de vivienda, el deterioro de los servicios públicos» y una realidad que «fluctúa con la corrupción».
La senadora del PP, en respuesta a las palabras del vicepresidente, subrayó que la llegada de Cuerpo como vicepresidente primero coincide con el inicio del juicio a José Luis Ábalos, ex ministro y antiguo secretario general del PSOE, quien representa para los populares «el núcleo del sanchismo en el banquillo», una persona que para Pedro Sánchez y María Jesús Montero era «un amigo digno de confianza» y «un individuo recto y decente».
«¿Quién es para usted?», le preguntó García, asegurando que «hoy comienza la primavera negra de Sánchez». Según la portavoz del PP, Cuerpo ha llegado «para blindar a Sánchez». «No intente ahora presentarse como el técnico: usted es responsable; estuvo en el centro de operaciones; puede que no tenga carnet del PSOE, pero es un militante destacado del sanchismo». Y concluyó: «¿Va a pedir perdón por lo robado?».

