Actualidad política en directo: Bárcenas acusa a la cúpula del PP de estar al tanto de la ‘operación Kitchen’

Javier Arenas, Luis Bárcenas y Mariano Rajoy.

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  1. Bárcenas arremete contra la dirección del PP: «La ‘operación Kitchen’ no habría sido viable sin el conocimiento de las más altas jerarquías del partido»

    A pocas horas del inicio del juicio por la ‘operación Kitchen’ en la Audiencia Nacional, Luis Bárcenas reaparece en libertad condicional y sostiene que el espionaje parapolicial ideado desde el Ministerio del Interior durante el mandato de Mariano Rajoy para confiscar las pruebas relacionadas con la caja B del PP «no podría haberse llevado a cabo» sin la aprobación de «las instancias más elevadas del partido».

    El ex tesorero declara en una entrevista concedida a El Mundo que Interior sustrajo “numerosa documentación económica vinculada a varias campañas electorales que no fueron financiadas por canales oficiales” y recuerda la existencia de una grabación que involucra la entrega de fondos no declarados al propio Rajoy.

    Bárcenas califica a Kitchen como un “atentado contra el Estado de Derecho” que combinó seguimientos ilegales costeados con fondos reservados, el uso de su chófer como informante y la irrupción en el estudio de su esposa para apropiarse de documentos, además de relacionar el secuestro sufrido por su familia a manos de un “falso cura” con esta misma operación: “El secuestrador no actuaba como un perturbado, sabía perfectamente lo que hacía, conocía detalles del interior de mi hogar […] y desde mi perspectiva resulta evidente que fue enviado por alguien interesado en la información económica que yo pudiera poseer”.

    Asegura que jamás sospechó de su conductor hasta que, con el paso del tiempo, su actitud comenzó a resultarle “sospechosa” y optó por prescindir de sus servicios.

    El antiguo responsable financiero del PP denuncia que el partido le propuso influir en el Tribunal Supremo a cambio de mantener silencio, solicita 41 años de prisión y 1,2 millones de euros en indemnización para los acusados, y reitera que «al partido no se le pueden exigir responsabilidades a posteriori» por lo acontecido.

    Defiende que la financiación irregular ha sido “una práctica habitual en la política española” cuando la legislación resultaba insuficiente, advierte que la situación actual es “preocupante” debido al “intento de controlar todos los poderes del Estado y socavar la independencia judicial”, y asegura que enfrenta el futuro enfocado en “recuperar el tiempo perdido”, mientras aguarda “una sentencia justa” que reconozca el sufrimiento de su familia.

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