Desgravación de gastos por alquiler de vivienda en la declaración de la Renta 2026 para residentes en Galicia

La deducción general autoriza deducir el 10% del alquiler abonado a lo largo del año, con un límite máximo de 300 euros por contrato

Dos personas son atendidas en las oficinas de la Agencia Tributaria para presentar la declaración de la renta (Carlos Luján / Europa Press)

La campaña de la Renta 2026 incluye un conjunto de deducciones autonómicas que pueden representar un ahorro fiscal significativo para numerosos contribuyentes. En Galicia, uno de los beneficios más destacados se dirige a los inquilinos, quienes pueden deducir parte de los gastos relacionados con su vivienda habitual. Sin embargo, aprovechar esta ventaja requiere conocer bien los requisitos, los límites y, sobre todo, cómo reflejar correctamente la información en la declaración.

Un punto fundamental es identificar la casilla adecuada en el modelo de la Agencia Tributaria. En este caso, la deducción por alquiler de vivienda habitual en Galicia está integrada en el apartado de deducciones autonómicas, concretamente en el Anexo B.11.

No hay una casilla numérica única que el contribuyente deba marcar manualmente, sino que se debe ingresar la información del alquiler para que el sistema calcule automáticamente la deducción. Aun así, es clave verificar las casillas [0435] y [0460], ya que estas determinan si se cumple el requisito de ingresos.

Cuánto se puede deducir en la declaración

La deducción general permite desgravar el 10% del total del alquiler pagado durante el año, estableciendo un límite máximo de 300 euros por cada contrato. Este tope se aplica tanto en declaraciones individuales como conjuntas, lo que significa que no aumenta por hacer la declaración en pareja.

La campaña para la declaración de la Renta correspondiente al ejercicio 2025 inicia el próximo 8 de abril.

Sin embargo, existen ciertas circunstancias en las que este beneficio puede ampliarse. Si el contribuyente tiene dos o más hijos menores de edad, la deducción se incrementa al 20%, y el límite anual sube a 600 euros. Esta mejora está destinada a apoyar especialmente a las familias con mayores responsabilidades económicas.

Asimismo, para las personas con discapacidad reconocida igual o superior al 33%, tanto los porcentajes como los límites se duplican. Esto implica que el ahorro fiscal puede ser notablemente mayor, siempre que se cumplan los requisitos establecidos y se pueda acreditar esta condición mediante la documentación adecuada.

Requisitos necesarios para optar a la deducción

Para beneficiarse de esta deducción, es imprescindible cumplir con varias condiciones. Una de las más relevantes es la edad: el contribuyente debe tener 35 años o menos a la fecha de devengo del impuesto, normalmente al 31 de diciembre. En caso de presentación conjunta, es suficiente que uno de los declarantes cumpla este requisito.

Además, el contrato de alquiler debe haberse formalizado posteriormente al 1 de enero de 2003 y la vivienda debe ser la residencia habitual del contribuyente. Este aspecto es esencial, ya que quedan excluidos los alquileres temporales o aquellos que no respondan a una necesidad permanente de vivienda.

Una empleada trabaja en una oficina de la Agencia Tributaria (MARTA FERNÁNDEZ / EUROPA PRESS)

Otro requisito fundamental es el nivel de ingresos. La suma de la base imponible general y la del ahorro, es decir, las casillas [0435] y [0460], no debe superar los 22.000 euros anuales. Si se excede este límite, la deducción no será aplicable, independientemente de las demás condiciones.

Condiciones administrativas y documentación requerida

Uno de los aspectos más relevantes y frecuentemente olvidados es el depósito de la fianza. Para gozar de la deducción, es obligatorio que la fianza correspondiente al alquiler haya sido depositada ante el organismo competente de la Xunta de Galicia. En caso contrario, el contribuyente debe presentar una denuncia formal antes de que termine el plazo para presentar la declaración.

Este requisito es crucial, pues su incumplimiento puede conllevar la pérdida automática del derecho a la deducción. Por ello, se recomienda solicitar siempre al arrendador el justificante del depósito y conservarlo junto con el resto de la documentación.

Además, si hay varios contribuyentes con derecho a aplicar esta deducción, el importe total se dividirá por igual entre ellos. Esta situación es común, por ejemplo, en parejas que comparten vivienda o en matrimonios bajo régimen de gananciales, incluso cuando el contrato está a nombre de uno solo.

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