Trump genera incertidumbre al abordar la tensión en EE.UU. y globalmente por el conflicto con Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, deja el podio en la Casa Blanca después de su alocución

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    • Autor, Gary O'Donoghue
    • Título del autor, Corresponsal en jefe para Norteamérica, BBC
  • 26 minutos
  • Tiempo de lectura: 5 min

El mensaje que el presidente estadounidense Donald Trump transmitió desde la Casa Blanca el miércoles por la noche — pese a algunas especulaciones previas — fue esencialmente una repetición de lo que ha venido diciendo en los últimos días respecto a la guerra en Irán.

Durante un discurso de 20 minutos en horario estelar, afirmó que los «objetivos estratégicos principales» de la operación militar de EE.UU. e Israel están «alcanzando su conclusión» tras un mes de conflicto, y pronosticó que la guerra se prolongará entre dos y tres semanas más.

También repitió las amenazas habituales contra Irán, reiterando su compromiso de bombardear el país hasta regresarlo «a la edad de piedra».

El presidente buscó justificar la guerra ante la nación. Esto cobra sentido, ya que son varias las encuestas que muestran que una mayoría constante de votantes desaprueba la operación militar iniciada el 28 de febrero.

Trump instó a considerar esta guerra como una «inversión» en el porvenir del país, señalando que comparada con otros conflictos del siglo pasado y anteriores, la participación estadounidense es relativamente breve.

Sin embargo, apenas ofreció transparencia para quienes esperaban respuestas concretas sobre el rumbo de la guerra o las posibles vías para Estados Unidos. Permanecieron evidentes ausencias que generan múltiples interrogantes.

Falta de claridad

Para empezar, Israel sigue atacando a Irán y recibiendo ataques con drones y misiles, incluido uno ocurrido temprano el miércoles en Tel Aviv, pocas horas antes del inicio de la Pascua judía.

Una duda central es si el gobierno del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu coincide con el cronograma de dos o tres semanas que mencionó Trump; simplemente, no hay certezas al respecto.

En segundo lugar, ¿qué pasó con el plan de paz de 15 puntos que la Casa Blanca había instado a Irán a aceptar hace apenas unos días? Trump no hizo referencia a ese planteamiento el miércoles por la noche. ¿Acaso Washington está descartando varias de esas demandas, incluida la de tomar control de las reservas de uranio enriquecido?

Esta cuestión también permanece sin respuesta.

Transeúntes sentados en una banca de una estación de metro de Seúl, Corea del Sur, observan un televisor donde se transmite el discurso del presidente Trump

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La reapertura del estrecho de Ormuz, una de las vías más importantes para el transporte de petróleo, que Irán ha cerrado de facto, representa un punto crucial en este conflicto.

Sin embargo, el presidente no mostró una posición clara al respecto.

Un día exige que Irán permita el paso a los petroleros, y al siguiente instruye a sus aliados a que intervengan por su cuenta: “Vayan al estrecho, tómenselo, protéjanlo, háganlo suyo”, dijo el miércoles. “La parte difícil ya está hecha, por lo que debería ser sencillo”.

Después añadió, sin ampliar detalles, que el estrecho reabrirá “naturalmente” cuando concluya la guerra. Es poco probable que tales palabras calmen a quienes están preocupados por el alza del precio del crudo.

Las críticas de Trump contra algunos aliados — en una ocasión indicó que deberían “desarrollar un poco de coraje tardío” y encabezar una operación para reabrir el estrecho — ocurrieron luego de que insinuara en entrevistas previas al miércoles la posibilidad de retirar a EE.UU. de la alianza militar de la OTAN.

No obstante, esa retórica estuvo completamente ausente en el discurso, a pesar de reportes que anticipaban que formaría parte del mensaje.

Una valla de una estación de gasolina en Estados Unidos despliega los precios del combustible que alcanzan US$6,59 por galoón de gasolina regular y US$7,89 por diésel

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Otra cuestión fundamental que quedó sin esclarecer está relacionada con las tropas desplegadas. ¿Cuál será el objetivo real de los miles de marines y paracaidistas que continúan llegando a la zona?

Tras este mensaje nacional, todavía no queda claro qué considera el presidente como una victoria en esta contienda.

Y considerando la naturaleza frecuentemente contradictoria de sus declaraciones diarias, la situación podría cambiar en cualquier momento.

Mientras tanto, el precio promedio del galón de gasolina en EE.UU. ha superado los US$4 por primera vez en casi cuatro años, y la aprobación del presidente se desploma a pocos meses de las elecciones de medio término que definirán el control del Congreso.

Este es un mandatario que busca una vía para salir de esta guerra, y continúa lanzando señales para probar cuál podría ser la reacción.

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