Roban 625 repuestos defectuosos de aviones destinados a España para su destrucción

Fueron sustraídos 12 contenedores con piezas de motores inutilizables durante su transporte a España para ser destruidos posteriormente. La comercialización ilegal de estos elementos comprometería la seguridad aérea de varios países.

Un técnico de un aeropuerto revisando una turbina de un avión en Barajas.

Las autoridades de aviación civil a nivel mundial buscan 625 piezas de motores de avión destinadas a ser destruidas —al no ser ya utilizables ni seguras—, las cuales fueron robadas en una operación que parece sacada de una película y podrían acabar en el mercado de recambios con certificaciones falsificadas.

Durante el traslado hacia España, los ladrones se llevaron una variedad de componentes: piezas para el sistema de encendido y combustión, rodamientos y soportes, ejes, compresores, turbinas, ventiladores, válvulas, …

Según el listado de la denuncia, estas piezas pertenecen principalmente a los motores Cfm-56 y Pw-1100, que están instalados en los Airbus A320 y Boeing 737, los dos modelos de aviones comerciales más extendidos en la actualidad. Sin embargo, también se incluyen componentes esenciales para los Tupolev, lo que indica que podrían acabar rápidamente en el mercado negro de países donde aún se usan aeronaves soviéticas, tales como Cuba, Corea del Norte y la propia Rusia.

Alerta de la EASA tras el robo

Mientras la aviación aún enfrenta las consecuencias del fraude relacionado con piezas de repuesto para motores y los problemas que afectan a los propulsores de nueva generación, ahora surge una nueva amenaza. Esta situación se conoció en los últimos días, pero el incidente ocurrió a finales de enero, según confirmó la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), que ha emitido una alerta a nivel mundial para localizar estos componentes sustraídos.

Según la Autoridad Nacional de Aviación de España, una expedición de piezas para motores turbofan —declaradas formalmente «no aeronavegables»— no fue entregada al destinatario previsto. ¿La causa? Personas que se hicieron pasar por trabajadores de la empresa encargada de destruir los componentes lograron apoderarse de la carga y desaparecieron sin dejar rastro.

Las circunstancias que hicieron posible este robo continúan siendo desconocidas. La EASA también investiga si existen antecedentes similares. Lo único claro es que el envío incluía 12 contenedores con piezas de motores, de los cuales tres contenían componentes «críticos» o con «vida limitada» que no fueron destruidos, informa la agencia europea, que teme que estos elementos podrían ser «puestos a la venta en el mercado abierto».

La normativa en la renovación de piezas

La sustitución de incluso una pequeña pieza del motor de un avión no se realiza con rapidez. Para ello, el componente debe disponer de una documentación exhaustiva —en ocasiones de decenas de páginas— que relate toda su «trayectoria»: lugar de fabricación, lote al que pertenece, certificación, transporte, primera instalación, mantenimiento realizado, inspecciones y responsables a lo largo del tiempo, entre otros datos.

El listado completo incluye 625 «componentes y equipos reportados como robados», considerados «no aprobado y no aptos para su instalación en aeronaves», advierte la EASA. «Propietarios, operadores y empresas de mantenimiento han sido instados a inspeccionar sus aeronaves y sus inventarios con el fin de identificar los números de parte y de serie correspondientes a los indicados». No se trata de una exageración: incluso el tornillo más pequeño, si no es adecuado para el motor, puede provocar consecuencias catastróficas.

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